La plantilla de Tubos Reunidos Amurrio ha decidido este lunes en asamblea no dar el paso a un paro indefinido para expresar su oposición al ERE planteado por la dirección, que implica el cese de 301 trabajadores de las factorías de Amurrio (Álava) y Trapagaran (Bizkaia). En sustitución de esa opción, los empleados han acordado mantener una estrategia de huelgas de 4 horas y de 24 horas, que se activarán “cuando haya algo que los motive, como reuniones o movilizaciones”.
Fuentes del sindicato ESK han explicado que la votación se ha centrado en definir si se intensificaba o no la huelga a partir del 10 de marzo, fecha en la que está previsto que se inicie una nueva fase de movilizaciones, ya que el periodo de consultas del ERE concluye el próximo día 9.
En el debate sindical, ESK y ELA han defendido la convocatoria de una huelga indefinida, mientras que UGT, LAB y CCOO se han decantado por mantener paros de 4 horas, que se convertirán en jornadas completas de 24 horas “cuando haya algo que los motive”.
El recuento de la asamblea ha arrojado 44 apoyos a la opción de huelga indefinida, frente a los 438 votos favorables a la fórmula de paros de 4 y 24 horas. Se han registrado además 3 papeletas nulas, sobre un censo total de 585 trabajadores. De este modo, a partir del día 10 continuarán las interrupciones de 4 horas y se convocará algún paro de 24 horas cuando así lo acuerde el comité.
En el caso de la planta de Trápaga, se han fijado también paros de 24 horas que coincidirán con las jornadas de huelga de 24 horas en Amurrio, en este caso impulsadas únicamente a iniciativa de los sindicatos ESK y LAB.