La riqueza de los hogares en España se dispara en dos décadas mientras se agranda la brecha entre jóvenes y mayores

La riqueza de los hogares en España se ha duplicado en 20 años, pero se concentra en los mayores y agrava la brecha patrimonial con los jóvenes.

3 minutos

Un pensionista descansa en un banco de un parque de Madrid, junto a una mujer más joven Eduardo Parra - Europa Press

Publicado

3 minutos

La riqueza de los hogares en España se ha multiplicado por dos en las últimas dos décadas, aunque este avance no se ha repartido de forma homogénea. La distancia generacional en términos de patrimonio superaba en 2022 los 340.000 euros entre mayores y jóvenes, con un incremento de apenas el 3% en 2024, según un estudio sobre la evolución de la riqueza de las familias en España entre 2002 y 2022, elaborado por el Instituto Santalucía, órgano de reflexión del Grupo Santalucía.

El trabajo, firmado por José Ignacio Conde-Ruiz (Fedea y Universidad Complutense) y Francisco García-Rodríguez (Universidad de Alcalá y Equalitas), examina cómo ha cambiado el patrimonio de los hogares españoles en los últimos veinte años utilizando la información del Banco de España.

En particular, el informe detalla que las personas de entre 65 y 74 años acumulan de media más de 425.000 euros, frente a unos 83.000 euros en el caso de los menores de 35 años.

El análisis, que se apoya en los microdatos de la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, confirma un incremento "significativo" de la riqueza, pero también alerta de un repunte de la desigualdad, especialmente entre generaciones.

Según el informe, la riqueza neta de los hogares españoles creció un 80,9% entre 2002 y 2022, impulsada sobre todo por la revalorización de la vivienda y, en los últimos años, por el aumento de los activos financieros. No obstante, este avance se vio frenado por la crisis financiera de 2008 y por la pandemia, y no favoreció por igual a todos los grupos de población.

Así, mientras las personas de entre 65 y 74 años concentraban en 2022 los mayores niveles de patrimonio, los menores de 35 años presentaban un volumen de riqueza muy inferior, al que se suma una capacidad de acceso a la vivienda que se ha reducido "drásticamente" en los últimos años.

La vivienda, un muro para el patrimonio de los jóvenes

En esta línea, el estudio muestra que la tasa de propiedad de vivienda entre los menores de 35 años ha caído de forma pronunciada desde 2008, "consolidando una barrera estructural para la acumulación de riqueza desde edades tempranas".

Como resultado, la riqueza mediana de los menores de 35 años se ha desplomado un 76,7% desde 2008, reflejando tanto los obstáculos para comprar vivienda como una menor capacidad de ahorro, según detalla el informe.

"Como consecuencia, los jóvenes no sólo acumulan menos activos, sino que una proporción creciente carece de patrimonio significativo, lo que limita su estabilidad financiera y su capacidad de afrontar proyectos vitales a largo plazo", advierte el documento.

Al mismo tiempo, la presencia de los jóvenes en la riqueza neta total se ha reducido de forma intensa, pasando de alrededor del 8,2% en 2002 a apenas el 2,1% en 2022. En contraste, los mayores de 75 años han incrementado su peso del 8,3% al 18,3%, lo que evidencia una concentración creciente del patrimonio en las cohortes de mayor edad.

El estudio también confirma que el incremento del patrimonio en España ha ido acompañado de una mayor concentración. El 1% con más recursos reúne en torno al 21% de la riqueza total, mientras que la mitad más pobre apenas suma el 7%.

Esta dinámica se aprecia igualmente en la subida del índice de Gini de la riqueza, que ha pasado de 0,57 en 2002 a 0,69 en 2022, consolidando, según el informe, "un patrón de creciente desigualdad patrimonial".

Activos financieros y deuda: dos caras del modelo patrimonial

El documento revela además que los hogares con mayor patrimonio disponen de carteras más diversificadas, con un peso relevante de activos financieros y bajos niveles de endeudamiento, mientras que los hogares con menos recursos concentran casi todo su patrimonio en la vivienda habitual y soportan una carga de deuda relativamente más elevada.

En este contexto, el estudio apunta que el modelo patrimonial español, muy centrado en la vivienda —que supone más del 80% de los activos—, ha beneficiado especialmente a las generaciones que pudieron entrar en el mercado inmobiliario en etapas con condiciones más favorables.

En cambio, las cohortes más jóvenes se enfrentan a obstáculos estructurales como el encarecimiento de la vivienda o la precariedad laboral, factores que restringen notablemente su capacidad de ahorro.

"Esta evolución apunta a un modelo cada vez más desigual, con implicaciones relevantes para la equidad intergeneracional y el diseño de políticas públicas en materia de vivienda, ahorro y redistribución", concluye el estudio.