La riqueza neta de los hogares crece un 11% en 2025 y su deuda sobre PIB baja a mínimos desde 1999

La riqueza financiera de los hogares sube un 11% en 2025 mientras deuda familiar y empresarial sobre PIB cae a mínimos de 1999 y 2001.

4 minutos

(Foto de ARCHIVO) (Foto de ARCHIVO)Varios billetes  EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS 09/1/2024 EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

(Foto de ARCHIVO) (Foto de ARCHIVO)Varios billetes EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS 09/1/2024 EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

La riqueza financiera neta de los hogares españoles y de las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (Isflsh) alcanzó al cierre de 2025 los 2,6 billones de euros, lo que implica un incremento interanual del 11%. Así se desprende de las cuentas financieras difundidas este viernes por el Banco de España, que también constatan una caída del endeudamiento de las familias hasta el 42,8% del PIB, el nivel más reducido desde finales de 1999.

En relación con el tamaño de la economía, la riqueza financiera neta —resultado de restar los pasivos a los activos financieros— se situó a finales de 2025 en el 156,8% del PIB, por encima del 149,5% registrado en diciembre de 2024.

Las “Cuentas Financieras de la Economía Española”, publicadas hoy por el Banco de España, detallan que la deuda de los hogares se elevó hasta los 723.000 millones de euros en 2025, frente a los 696.000 millones de 2024, lo que supone un avance del 3,9%. Sin embargo, al compararla con el PIB, la ratio se redujo hasta el 42,8%, el valor más bajo desde finales de 1999.

Si se analiza la evolución de los saldos de los activos financieros de las familias por tipo de instrumento, se aprecia un pequeño repunte de las participaciones en el capital y de las posiciones en fondos de inversión, compensado por el retroceso del efectivo y los depósitos.

EFECTIVO Y DEPÓSITOS, EN NIVELES MÍNIMOS DE LOS ÚLTIMOS TREINTA AÑOS

En cuanto a la composición de los activos a finales de 2025, el componente de efectivo y depósitos descendió a niveles mínimos de las últimas tres décadas, aunque todavía representó el 33,4% del total de activos financieros de los hogares.

En paralelo, las participaciones en el capital y en fondos de inversión se mantuvieron muy próximas a sus máximos históricos, con un peso casi equivalente al de los depósitos, del 32,3%.

Por tipo de flujo, el avance de la riqueza financiera neta obedeció sobre todo a las revalorizaciones de los activos, en especial de las participaciones en el capital y de los fondos de inversión. En lo referente a las transacciones netas, se detecta un leve aumento respecto al promedio observado desde 2022.

Las operaciones acumuladas de cuatro trimestres en activos financieros totales de los hogares repuntaron en 2025 hasta los 95.000 millones de euros, el 5,6% del PIB, por encima de la media de los últimos trimestres. Por instrumento, este crecimiento se explica principalmente por una mayor inversión en efectivo y depósitos y en fondos de inversión.

En el lado del pasivo, las transacciones netas también se incrementaron, hasta el 2,1% del PIB, frente al 0,6% de promedio desde 2022. Este avance se debe sobre todo al comportamiento de los préstamos, que alcanzaron el 1,8% del PIB, frente al 0,2% registrado de media en los últimos trimestres.

EMPRESAS REDUCEN SU DEUDA SOBRE EL PIB A MÍNIMOS DE 2001

El documento del Banco de España señala asimismo que las operaciones consolidadas acumuladas en cuatro trimestres de los activos financieros totales de las empresas sumaron 69.000 millones de euros en 2025, el 4,1% del PIB, una cifra cercana al promedio del 4,4% desde 2022. Por instrumento, las inversiones se dirigieron principalmente a acciones no cotizadas y otras participaciones en capital.

Respecto a los pasivos, las operaciones consolidadas acumuladas se situaron en 2025 en el 3% del PIB, ligeramente por encima de la media desde 2022. Estas operaciones se concentraron, por tipo de instrumento, en la emisión de acciones no cotizadas y otras participaciones en capital.

La deuda consolidada de las sociedades no financieras aumentó hasta 1,056 billones de euros en 2025, desde 1,048 billones en 2024. No obstante, si se mide en relación con el PIB, la ratio descendió al 62,6%, un mínimo que no se registraba desde el tercer trimestre de 2001.

ADMINISTRACIONES PÚBLICAS

En el caso de las administraciones públicas, las operaciones consolidadas de activos crecieron en 2025 hasta el 1,7% del PIB, por encima del 1,3% de promedio desde 2022. Este avance se atribuye principalmente al aumento de las transacciones de efectivo y depósitos.

En el apartado de pasivos, las operaciones se situaron en el 4% del PIB, por debajo de la media desde 2022, descenso vinculado sobre todo a la menor emisión de valores representativos de deuda a largo plazo.

INSTITUCIONES FINANCIERAS MONETARIAS

Los activos de las instituciones financieras se colocaron en el 340% del PIB en el cuarto trimestre de 2025, por debajo del promedio de los últimos trimestres, con ligeros descensos repartidos entre varios instrumentos.

La concesión de préstamos por parte de las Instituciones Financieras Monetarias (IFM) experimentó un fuerte aumento en 2025, hasta el 5% del PIB, frente al 0,7% de media desde 2022, con avances frente a distintos sectores residentes.

OPERACIONES FINANCIERAS NETAS DE TODOS LOS SECTORES

En conjunto, las operaciones financieras netas del total de sectores residentes (empresas, hogares, instituciones financieras y administraciones públicas) registraron en el acumulado de cuatro trimestres de 2025 un saldo positivo —financiación neta otorgada— de 71.000 millones de euros, equivalente al 4,2% del PIB, por encima del 3,5% observado desde 2022. Se trata del periodo con mayor porcentaje de operaciones financieras netas de los últimos treinta años.

Los hogares incrementaron la financiación neta concedida hasta el 3,6% del PIB, frente al promedio del 2,8% desde 2022. La financiación neta de las administraciones públicas se situó en el -2,4% del PIB en 2025, frente al -3,8% de media desde 2022.

Las operaciones financieras netas tanto de las sociedades no financieras como de las instituciones financieras se redujeron, hasta el 1,1% y el 1,9% del PIB, respectivamente, frente al 1,8% y el 2,7% que registraban de promedio desde 2022.