Los fabricantes de robótica podrían registrar en 2035 una facturación situada entre 300.000 y 750.000 millones de dólares (entre 254.000 y 636.900 millones de euros). Además, el conjunto del mercado podría alcanzar un valor de hasta 4 billones de dólares, según ha comunicado este jueves Roland Berger.
Estas previsiones se recogen en el estudio “Humanoid Robots 2026 - The Convergence Moment for a New Market”, elaborado por la consultora, donde se apunta que los avances en Inteligencia Artificial (IA) y en el 'hardware' robótico podrían hacer posible que los robots humanoides trabajen con costes operativos de “alrededor de dos dólares por hora en el futuro”.
El informe prevé que los robots humanoides impulsen la creación de nuevos nichos de negocio más allá del propio robot, abarcando desde motores, componentes mecánicos y sensores hasta electrónica y equipamiento de producción.
En este escenario, Roland Berger subraya la importancia del desarrollo del 'hardware' y del 'software', así como de las cadenas de suministro y del marco regulatorio. Según la firma, los primeros retornos se verán en usos “claramente definidas y repetitivas”, entre ellos tareas como el desembalado o el traslado de mercancías.
En cuanto a Europa, el socio de Roland Berger, Pol Busquets, ha remarcado que el continente “cuenta con capacidades tecnológicas para beneficiarse del desarrollo de robots humanoides, si bien será clave invertir en cadenas de valor propias y escalar con rapidez”.
En conclusión, y tal como resume Busquets, el estudio concluye que Europa necesita una “cadena de valor industrial propia” para evitar que una parte relevante del impacto económico acabe produciéndose fuera de la región.