La Seguridad Social cerró los dos primeros meses del año con un superávit de 3.172 millones de euros, equivalente al 0,2% del PIB. Este saldo se obtiene tras unos ingresos totales de 39.395 millones de euros, un 5,3% más que en el mismo periodo de 2025, frente a unos gastos que ascendieron a 36.223 millones, lo que supone un incremento del 9,3%.
Este resultado positivo llega después de que en 2025 el sistema concluyera el ejercicio con un déficit de 7.387 millones de euros, el 0,4% del PIB, el nivel de desequilibrio más reducido desde 2011.
Entre enero y febrero, la recaudación por cotizaciones sociales sumó 31.122 millones de euros, lo que representa una subida interanual del 7,8% y un aumento del 54,9% si se compara con 2019, último año previo al impacto de la pandemia.
Solo en febrero, los ingresos procedentes de cuotas alcanzaron los 15.582 millones de euros, es decir, 5.589 millones más que en el mismo mes de 2019.
Los recursos vinculados al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), vigente desde el 1 de enero de 2023, experimentan un avance interanual del 36,4%, hasta los 927 millones de euros, que se destinan íntegramente a nutrir el Fondo de Reserva de la Seguridad Social.
El aumento de la recaudación por cotizaciones hasta febrero viene explicado, sobre todo, por el comportamiento de las aportaciones de los ocupados, que crecen un 8% interanual, hasta 29.350 millones de euros. Las cotizaciones asociadas a personas desempleadas también suben, aunque en menor medida, un 3,8% interanual, hasta situarse en 1.773 millones de euros.
Si se analizan los Fondos de la Seguridad Social, que integran tanto el sistema de la Seguridad Social como los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), hasta enero (último dato disponible) se registra un superávit de 2.905 millones de euros, equivalente al 0,2% del PIB.
En términos de caja, la recaudación líquida del sistema alcanza los 38.624 millones de euros hasta febrero, con un crecimiento del 6,6% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que los pagos aumentan un 9,4%, hasta los 36.069 millones de euros.
Las transferencias recibidas por la Seguridad Social se situaron en 7.980 millones de euros al finalizar febrero, lo que supone un ligero retroceso del 0,2% en comparación interanual.
La principal partida corresponde a las transferencias procedentes del Estado y sus organismos autónomos, que suman 7.186 millones de euros, un 0,3% menos que en los mismos meses del ejercicio precedente, principalmente por la menor llegada de fondos destinados a financiar la Protección familiar.
El gasto en incapacidad temporal se dispara un 38,8%
En el capítulo de gastos, las prestaciones económicas a familias e instituciones alcanzaron los 34.352 millones de euros, un 9,1% más que en el mismo periodo de 2025, y representan el 94,8% del desembolso total del sistema de la Seguridad Social.
La mayor parte de esta cuantía, 31.171 millones de euros, se destina a pensiones y prestaciones contributivas, que aumentan un 8,7% respecto a los dos primeros meses de 2025.
En detalle, el gasto en pensiones contributivas de invalidez, jubilación, viudedad, orfandad, en favor de familiares y complementos de pensiones contributivas para la reducción de la brecha de género se incrementó un 5,7%, hasta los 27.115 millones de euros, debido al mayor número de pensionistas (1,5%), al aumento de la pensión media (4,5%) y a la revalorización general del 2,7% aplicada a las pensiones contributivas en 2026.
Las prestaciones por nacimiento y cuidado de menor, corresponsabilidad en el cuidado del lactante, riesgo durante el embarazo y la lactancia natural, así como las ayudas para el cuidado de menores con cáncer u otra enfermedad, suman 876 millones de euros, con un crecimiento del 20,4%.
Por su parte, el gasto en subsidios por incapacidad temporal (IT) avanzó un 38,8% frente a los dos primeros meses del año anterior, hasta alcanzar los 3.051 millones de euros.
Las pensiones y prestaciones no contributivas, donde se incluyen los complementos por mínimos de las pensiones contributivas, ascienden a 3.181 millones de euros, un 13,2% más, impulsadas principalmente por la revalorización general del 11,4% fijada para 2026.
De este importe total, 1.928 millones de euros se destinan a pensiones no contributivas y complementos por mínimos, con un aumento del 12,8%, mientras que 1.253 millones de euros corresponden a subsidios y otras prestaciones, que crecen un 13,8%. Dentro de esta última partida, 1.184 millones de euros se asignan al Ingreso Mínimo Vital y a prestaciones familiares, un 13,4% más en términos interanuales.