La Unión Europea ha dado este miércoles el visto bueno final para que, desde el próximo 1 de julio, entre en vigor un recargo de 3 euros sobre los paquetes de pequeño tamaño que lleguen al mercado comunitario, en su mayoría procedentes de compras por Internet en plataformas de bajo coste como Shein y Temu.
Este nuevo gravamen se aplicará de forma transitoria hasta la puesta en marcha de la reforma arancelaria definitiva prevista para 2028, si bien el sistema contempla la opción de prolongar la tasa más allá de esa fecha en caso de que la modernización aduanera aún no esté operativa.
Con esta iniciativa, la Unión Europea pretende responder a lo que califica como competencia desleal de estos envíos, que además implican otros problemas para el mercado comunitario, como elevados niveles de fraude y posibles riesgos para la salud y la seguridad de los consumidores, tal y como subraya el Consejo en un comunicado.
En concreto, la tasa de 3 euros afectará a todos los vendedores de fuera de la UE inscritos en la ventanilla única de importación de la Unión Europea a efectos del IVA, lo que en la práctica cubre alrededor del 93 % de los flujos de comercio electrónico con destino al bloque comunitario.
El arancel se aplicará a cada categoría de producto incluida en el paquete de reducido tamaño. En la práctica, esto significa que, por ejemplo, si en un envío se incluye una blusa de seda y dos de lana, serán tratadas como dos subcategorías distintas y se impondrá a ese paquete un recargo total de 6 euros.
De acuerdo con los datos de la Comisión, solo en 2024 se gestionaron cerca de 4.600 millones de envíos de artículos de bajo coste, lo que equivale a la llegada de unos 12 millones de paquetes diarios exentos de arancel al no superar su valor los 150 euros.