Los Estados miembro de la Unión Europea han dado su visto bueno al texto definitivo para la reforma del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización, con la finalidad de extender su cobertura e incluir también a empleados que estén en riesgo de perder su puesto de trabajo en compañías inmersas en procesos de reestructuración.
El compromiso, aprobado por los embajadores de los Veintisiete ante la UE, pretende agilizar la adopción de la nueva normativa, de forma que se simplifique el acceso al fondo y se acelere la puesta en marcha de las ayudas.
La revisión del reglamento incorpora asimismo ajustes prácticos para hacer más sencillo el acceso a estas herramientas de apoyo, como un plazo máximo de 14 semanas para registrar las solicitudes y la opción de fraccionar los desembolsos del fondo en varios pagos.
La nueva normativa contemplará igualmente la posibilidad de integrar, bajo ciertas condiciones, a empleados de empresas proveedoras o de otras sociedades pertenecientes a la misma cadena de producción que puedan resultar afectados por los recortes.
Entre las actuaciones financiables por este instrumento se incluyen iniciativas de formación y actualización de capacidades, así como orientación profesional o apoyo en la búsqueda de empleo, con la meta de favorecer la vuelta de los trabajadores al mercado laboral.