Los Veintisiete han respaldado este lunes el acuerdo que refuerza el sector vitivinícola de la Unión Europea con un paquete de medidas que incluye apoyo financiero adicional, más margen de maniobra ante crisis de mercado y ajustes en las normas de comercialización. Entre las principales novedades figura la posibilidad de etiquetar como “sin alcohol 0,0%” los vinos con menos del 0,05% de graduación.
Con la adopción formal por parte del Consejo se culmina el trámite para ratificar el acuerdo político cerrado en diciembre y refrendado después por la Eurocámara. El objetivo es responder a las dificultades que atraviesa el sector y facilitar la creación de nuevas oportunidades comerciales para los productores europeos.
Las nuevas reglas detallan que los vinos con una graduación inferior al 0,05% podrán presentarse como “sin alcohol 0,0%”, mientras que aquellos con más de un 0,5%, pero con al menos un 30% menos de contenido alcohólico respecto al estándar de su categoría, deberán venderse como “reducido en alcohol”.
Además, la normativa incrementa la flexibilidad de los Estados miembro para adaptar la oferta a la evolución de la demanda, autorizando ayudas al arranque definitivo de viñedo para prevenir excedentes y garantizar la estabilidad del mercado. Al mismo tiempo, se elimina la fecha de caducidad del régimen de autorizaciones de plantación y se fija un período de revisión de diez años.
En el ámbito climático, los países tendrán la posibilidad de elevar hasta el 80% la contribución de la UE a inversiones vinculadas a la mitigación y adaptación al cambio climático, con el propósito de acelerar la transición hacia modelos de producción más sostenibles.
PROMOCIÓN, EXPORTACIÓN Y SANIDAD VEGETAL
La reforma refuerza igualmente el apoyo al enoturismo como herramienta de diversificación económica en el medio rural y amplía la flexibilidad para las acciones de promoción de los vinos europeos en terceros países. Así, actividades como campañas de publicidad, asistencia a ferias especializadas o elaboración de estudios de mercado podrán beneficiarse de hasta un 60% de financiación comunitaria.
Paralelamente, se incrementa el respaldo frente a enfermedades vegetales como la “flavescencia dorada” mediante actuaciones de seguimiento, diagnóstico, formación e investigación, con la finalidad de proteger los viñedos ante esta amenaza fitosanitaria.
La normativa también prevé que los vinos destinados a la exportación queden exentos de la obligación de incluir la lista de ingredientes y la declaración nutricional exigidas en el mercado interior de la UE, lo que reduce la carga administrativa para las bodegas.
Con este conjunto de cambios, el nuevo marco regulador pretende modernizar el sector vitivinícola europeo y reforzar su competitividad. Las disposiciones entrarán en vigor veinte días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.