Los Veintisiete volverán a abordar este viernes, salvo giro inesperado de última hora, el debate para autorizar que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, estampe su firma con los países de Mercosur en el acuerdo de libre comercio cuya negociación se cerró hace más de un año, pero cuya ratificación continúa bloqueada por las reservas de Estados como Francia, Irlanda, Hungría e Italia, aunque este último ha suavizado su postura tras recientes contactos en Bruselas.
En este escenario, los embajadores de los Estados miembro ante la Unión Europea tienen previsto dar un primer paso aprobando las salvaguardas pactadas en diciembre por el Consejo y el Parlamento Europeo, diseñadas para reforzar la protección de los agricultores europeos frente a posibles distorsiones graves en su actividad derivadas de la aplicación del acuerdo.
Si esta primera decisión prospera, los representantes permanentes pasarán a examinar en la misma reunión el mandato para que Von der Leyen pueda firmar en nombre de los 27 tanto el acuerdo de asociación como el tratado de libre comercio, dos documentos que requieren el respaldo del bloque por mayoría cualificada, es decir, el apoyo de al menos 15 países que representen como mínimo el 65% de la población de la UE.
El pasado diciembre, la UE se vio obligada a congelar un primer intento de firma con el bloque del Cono Sur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) debido a la negativa del presidente francés, Emmanuel Macron, y de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, a dar su visto bueno antes de que se adoptaran formalmente las salvaguardas agrícolas.
Como último esfuerzo para tratar de convencerles, Bruselas convocó este miércoles a los ministros de Agricultura de la UE y les presentó un paquete adicional de medidas para reforzar el apoyo al sector, entre ellas el adelanto de hasta 45.000 millones de ayudas previstas en el próximo marco financiero para la PAC. No obstante, la propuesta comunitaria no ha logrado apaciguar el malestar del campo, que este jueves ha vuelto a salir a la calle con movilizaciones en varias ciudades europeas contra el pacto.
Tras ese encuentro, Francia, Hungría e Irlanda han reiterado públicamente que mantienen su rechazo al acuerdo, mientras que en las últimas horas Italia ha mostrado una mayor sintonía y, en un comunicado, su ministro de Exteriores, Antonio Tajani, ha señalado que valora positivamente las salvaguardas y que Italia "siempre ha apoyado la conclusión del acuerdo" siempre que se tuvieran "debidamente en cuenta las legítimas preocupaciones del sector agrícola.
En cualquier caso, la decisión definitiva seguirá en suspenso hasta la reunión de los embajadores prevista para la mañana del viernes en Bruselas, cuando se comprobará si existe una mayoría cualificada dispuesta a avalar el mandato de firma. Si la presidencia de turno del Consejo, que este semestre corresponde a Chipre, constata que se alcanza ese respaldo, activará entonces el procedimiento escrito que permitirá aprobar formalmente la autorización para que Von der Leyen rubrique, previsiblemente junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa, los textos legales en una ceremonia organizada por Mercosur en los próximos días, aunque la fecha concreta dependerá de lo que acuerden los socios iberoamericanos.