La UE prevé adelantar a 2029 el despliegue de la constelación europea de satélites IRIS2

La UE quiere adelantar a 2029 el despliegue de IRIS2 y refuerza “GovSatCom” mientras define su Escudo Espacial y nuevas prioridades en transporte espacial.

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El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, interviene en la 18 edición de la Conferencia Europea Espacial que se celebra en Bruselas. LUKASZ KOBUS

El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, interviene en la 18 edición de la Conferencia Europea Espacial que se celebra en Bruselas. LUKASZ KOBUS

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El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, ha señalado este martes que confía en que la constelación multiorbital de 290 satélites de la Unión Europea IRIS2 pueda estar operativa en 2029, adelantando en un año el calendario inicialmente fijado.

El responsable lituano lo ha explicado en una rueda de prensa durante la 18ª Conferencia Europea Espacial, que se celebra en Bruselas hasta este miércoles, donde también ha comunicado que la semana pasada comenzaron las operaciones de “GovSatCom”, la plataforma que agrupa las capacidades satelitales de los Estados miembro.

“He pedido a todos los socios que intensifiquen y aceleren el desarrollo de IRIS 2. Confío en que podremos desplegar los servicios iniciales para 2029. El objetivo: conectividad y soberanía para toda Europa. Acceso garantizado para todos los Estados miembro, bajo pleno control europeo”, ha manifestado.

Kubilius ha reclamado así al consorcio SpaceRISE —integrado por la española Hispasat, Eutelsat (Francia) y SES (Luxemburgo)— y a la Agencia Espacial Europea (ESA) que aceleren el proyecto para adelantar un año la Infraestructura de Resiliencia, Interconectividad y Seguridad por Satélite (IRIS2).

El programa, suscrito en 2024 y dotado con 6.500 millones de euros de financiación pública —a los que se sumará la inversión privada de los tres socios de SpaceRISE—, contempla levantar una red de casi 300 satélites en órbita terrestre baja (LEO) y media (MEO), con la meta de asegurar una Europa plenamente conectada y autónoma en el ámbito de las comunicaciones.

El diseño de IRIS2 llega en un contexto de proliferación de grandes constelaciones satelitales fuera del control comunitario, como Starlink, propiedad de Elon Musk, y ante el temor de que Estados Unidos pueda decidir en algún momento interrumpir su apoyo satelital a países como Ucrania, que depende de esa infraestructura para el manejo de drones en el frente.

“GovSatCom”, primer paso hacia la nueva red europea

Mientras avanza la futura constelación europea, la UE ya opera con “GovSatCom”, un sistema que coordina las capacidades satelitales de los Veintisiete para fines compartidos y que, desde la semana pasada, ofrece a los Estados miembro acceso a comunicaciones militares y gubernamentales “seguras y encriptadas”.

Según ha explicado Kubilius, “este es solo el primer paso en la conectividad satelital”, mientras se trabaja para que en 2027 se amplíen la cobertura y el ancho de banda de “GovSatCom” con el fin de “cubrir todo el mundo”, abriendo incluso la puerta a que socios comerciales de la UE puedan contratar esa capacidad “con mayor seguridad”.

“Progresamos, estamos orgullosos, pero no descansamos. Nuestra economía, nuestra seguridad, nuestra autonomía dependen de ello. Debemos acelerar el ritmo en el espacio”, ha subrayado el comisario, que ha detallado además tres grandes prioridades espaciales para los próximos años.

La primera es un Escudo Espacial que la Comisión presentará a finales de este año y que pretende coordinar las capacidades espaciales nacionales “para la defensa y la defensa del espacio”, con un rol “decisivo” en proyectos como la Vigilancia del Flanco Oriental, la Iniciativa de Defensa contra Drones o el Escudo de Defensa Aérea.

En segundo lugar sitúa “el transporte espacial”. “Necesitamos llevar nuestra capacidad de lanzamiento al siguiente nivel”, ha recalcado, advirtiendo de que la UE requiere no “solo cohetes potentes”, sino también “la capacidad de reutilizar, responder y regresar”. “Lanzadores que puedan usarse una y otra vez”, ha precisado.

La tercera prioridad apunta a reforzar la autonomía europea, que “no se limita a la seguridad y la defensa”. “Necesitamos, sobre todo, una base industrial sólida y competitiva. Y necesitamos atraer a profesionales con talento para construir y operar satélites y prestar servicios espaciales”, ha indicado.

Riesgos de fragmentación en los programas espaciales nacionales

Interpelado sobre las iniciativas nacionales de defensa espacial en distintos Estados miembro, como la que impulsa Alemania, Kubilius ha asegurado que le parecen “positivo” porque “más dinero para el espacio es realmente algo de lo que solo podemos felicitarnos”.

No obstante, ha alertado del peligro de que esos proyectos nacionales no resulten interoperables entre sí o que su desarrollo no sea suficientemente “rentable”.

Para sortear ese riesgo, el comisario considera imprescindible “una agenda muy clara sobre cómo construir también a nivel nacional activos que puedan ser altamente interoperables” y basada en una “sinergia entre los distintos activos nacionales”.

“No es una mala noticia, es un reto. Un reto que queremos convertir en las mejores posibilidades para los europeos y en la mejor manera de que el dinero de nuestros contribuyentes se gaste, sea al nivel que sea, europeo o nacional, de la forma más eficaz posible”, ha remachado.