La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha afirmado este lunes que la Unión Europea todavía tiene margen para obtener un fuerte retorno económico del auge de la inteligencia artificial, incluso aunque el bloque comunitario haya quedado rezagado en la fase inicial de creación de esta tecnología.
“Europa no está a la vanguardia en el desarrollo de modelos de IA, pero, si la historia sirve de guía, es posible que el mayor beneficio económico no resida en la producción de estas herramientas, sino en su aplicación en toda la economía”, ha señalado durante un evento celebrado en Washington con motivo de la entrega de premios en honor de Paul Volcker.
La banquera central ha subrayado que el Viejo Continente parte de una “posición de fuerza” en lo que respecta al despliegue de la IA, ya que aproximadamente la mitad de las compañías manufactureras de la UE emplean actualmente IA o ‘big data’, frente a menos de un tercio de empresas en Estados Unidos que utilizan estas tecnologías.
“La base industrial de Europa, a veces considerada como una reliquia de la vieja economía, puede acabar siendo su activo más importante”, ha recalcado. Lagarde ha añadido que los inversores están orientando su capital hacia la implementación de la IA en los sectores “más dinámicos”, lo que, a su juicio, refuerza el potencial de la economía europea para capitalizar esta transformación tecnológica.