Lagarde reclama que la respuesta fiscal a la crisis energética sea limitada en el tiempo

El BCE insta a que las medidas fiscales frente a la crisis energética sean temporales y pide reforzar la economía del euro sin poner en riesgo las finanzas públicas.

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ECB President Christine Lagarde explains the Governing Council's monetary policy decisions and answers questions from journalists at the Governing Council press conference held on 19 March 2026 at 14:45 CET in Frankfurt am Main. ANDREJ HANZEKOVIC/ECB

ECB President Christine Lagarde explains the Governing Council's monetary policy decisions and answers questions from journalists at the Governing Council press conference held on 19 March 2026 at 14:45 CET in Frankfurt am Main. ANDREJ HANZEKOVIC/ECB

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El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha reiterado a los Estados de la zona euro la importancia de preservar unas cuentas públicas saneadas. Por ello, ha urgido a los Ejecutivos del área de la moneda única a que “cualquier respuesta fiscal” ante la crisis derivada del conflicto de Oriente Próximo tenga un carácter “temporal, específica y adaptada a cada caso”.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del máximo órgano de decisión del BCE, que decidió “por unanimidad” mantener inalterados los tipos de interés, la presidenta de la institución, Christine Lagarde, ha trasladado la posición del Consejo de Gobierno sobre la “urgente necesidad” de reforzar la economía de la zona euro, sin descuidar la solidez de las finanzas públicas.

“Cualquier respuesta fiscal a la crisis de los precios de la energía debe ser temporal, específica y adaptada a cada caso”, ha remarcado la francesa, subrayando además que la crisis energética actual pone de manifiesto la necesidad “imperiosa” de seguir reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles.

En esta línea, ha vuelto a destacar la relevancia “fundamental” de culminar la unión de ahorro e inversión, clave para canalizar financiación hacia la innovación y respaldar las transiciones verde y digital. También ha defendido la simplificación y armonización de las normas dentro del Mercado Único de la UE para facilitar que las compañías europeas puedan expandirse con mayor rapidez, mientras que el euro digital, según ha indicado, puede servir para reforzar la autonomía estratégica, la competitividad y la integración financiera del bloque.

Respecto a la política monetaria, Lagarde ha sostenido que el BCE parte de una posición sólida y está “bien equipado” para hacer frente a las perturbaciones derivadas de la crisis en Oriente Próximo.

“No digo que estemos en una buena situación. Estamos bien posicionados y bien equipados para afrontar el desarrollo de la crisis que se está gestando”, ha afirmado, recalcando el compromiso del banco central de lograr que la inflación converja hacia el 2% en el medio plazo.

En este contexto, ha reiterado que las decisiones del Consejo de Gobierno seguirán siendo dependientes de los datos. Ha precisado que, en el entorno actual, se vigilarán de forma especial la evolución de los mercados de materias primas, los cuellos de botella en la oferta, las expectativas de precios de venta y el conjunto de indicadores relacionados con la demanda.

“Estaremos especialmente atentos a los indicadores salariales”, ha apuntado Lagarde, insistiendo en que la magnitud del actual “shock” estará condicionada por su duración, su intensidad y su grado de propagación, incluidos los efectos indirectos y de segunda ronda.