Las aerolíneas rechazan la subida de Aena y exigen recortar un 4,9% al año las tasas aeroportuarias

ALA rechaza la subida de Aena y reclama bajar un 4,9% anual las tasas entre 2027 y 2031, alegando previsiones de tráfico y costes infladas.

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Una pantalla informativa, en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a 1 de agosto de 2025, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) plantea que las tarifas aeroportuarias se reduzcan un 4,9% anual entre 2027 y 2031, periodo al que corresponde el III Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), y se opone a la subida planteada por Aena, que considera “injustificada”.

Las compañías sostienen que la propuesta del gestor aeroportuario parte de una previsión de tráfico demasiado baja y de unos costes de capital y de operación inflados.

Según la industria, el volumen de pasajeros crecería un 3,6% de media anual en este quinquenio, hasta alcanzar los 401 millones de viajeros en 2031, frente al 1,3% que calcula Aena.

En cuanto al coste medio ponderado de capital antes de impuestos (WACC), las aerolíneas lo sitúan en el 6,35%, muy por debajo del 9% que propone Aena, “muy por encima de cualquier sector regulado comparable en Europa, que se sitúan entre el 5% y el 8%”.

Estas hipótesis, respaldadas por estudios encargados a las consultoras internacionales Steer y CEPA, permitirían, según ALA, aplicar una rebaja de tasas y, al mismo tiempo, mantener el plan inversor de Aena, cercano a los 10.000 millones de euros para esos cinco años.

Las tarifas del próximo periodo regulatorio se determinan mediante una fórmula legal que combina cuatro elementos: previsiones de tráfico, WACC, costes operativos regulados e inversiones. Con los parámetros defendidos por las aerolíneas y los informes independientes de las consultoras, el resultado sería un recorte del 4,9% anual en las tasas durante el quinquenio.

Tráfico aéreo: previsiones a la baja y exceso de retorno

Las aerolíneas recuerdan que tanto en el DORA I como en el DORA II el tráfico aéreo se calculó por debajo de la realidad, “lo que ha provocado que las tarifas aeroportuarias hayan sido más altas de lo que hubiesen sido en el caso de haber tenido unas proyecciones más ajustadas”.

ALA afirma que entre 2017 y 2025 el tráfico real de pasajeros fue, de media, un 15,3% superior a las previsiones incluidas en los dos primeros DORA. “Solo en 2025, la diferencia entre tráfico estimado y real alcanzó el 17,3%. Este desfase ha provocado que AENA haya obtenido un exceso de retorno regulatorio de 1.300 millones entre 2017-2025, que las aerolíneas y los pasajeros han pagado de más”, señalan.

Como consecuencia de esa infravaloración del tráfico, las compañías explican que el retorno regulado de Aena en 2024 se situó en el 10,2%, cuatro puntos por encima del retorno objetivo fijado con un WACC del 6,02%, “lo que significa que se han pagado casi 400 millones de euros de más solamente ese año”.

Costes operativos y eficiencia de Aena

Las aerolíneas alertan de que el planteamiento de Aena implicaría que los costes operativos regulados aumentasen un 3,8% anual. “Esto supone que los costes aumentarían a un ritmo tres veces superior al del tráfico estimado por AENA, comportamiento que no se observa en aeropuertos comparables, y supondría unas ineficiencias y fuertes deseconomías de escala contrarias a la propia trayectoria de AENA”, subrayan.

Por este motivo, consideran “fundamental” revisar esa senda de costes. Su alternativa, basada en análisis detallados, fija el incremento anual de los costes operativos regulados en torno al 2,8%, en un escenario de aumento del tráfico del 3,6% anual.

Los estudios encargados por ALA concluyen que el crecimiento del tráfico y las mejoras de eficiencia operativa permiten contener el avance de los costes, incluso en fases de ampliación de capacidad. Asimismo, apuntan que “Aena aún cuenta con margen para capturar eficiencias adicionales, dadas sus características operativas y su nivel de actividad”.

Por todo ello, la patronal solicita a la CNMC, como supervisor independiente, y a la DGAC, responsable de redactar el DORA III y elevarlo al Consejo de Ministros, que incorporen las lecciones de los dos quinquenios anteriores para evitar que se repita esta situación.