Las agencias de viajes alertan de fallos legales ante crisis como la de Oriente Medio

Fetave y UNAV denuncian que la normativa actual no cubre crisis de conectividad como la de Oriente Medio y reclaman un protocolo específico.

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La Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (Fetave) y la Unión Nacional de Agencias de Viajes (UNAV) han advertido de que el entramado legal y operativo vigente no está preparado para afrontar situaciones excepcionales de interrupción masiva de la conectividad aérea mundial, como la originada por la escalada del conflicto en Oriente Medio.

En una nota conjunta, las dos patronales han subrayado el colapso de la capacidad habitual tanto del sistema como del propio sector, al no disponer de herramientas eficaces ni de una reacción uniforme por parte de aerolíneas, proveedores y administraciones.

Para ambas organizaciones, es “inaceptable” que en un contexto extraordinario se continúe actuando con criterios de normalidad. “Se les exige una diligencia absoluta para proteger al consumidor, pero se les niega el marco y las herramientas para hacerlo de forma viable”, han señalado.

Ante este escenario, Fetave y UNAV reclaman una respuesta “inmediata” y proporcionada a la gravedad de la situación por parte de las instituciones europeas y nacionales, de las compañías aéreas y de los grandes proveedores turísticos. Entre sus demandas figura la puesta en marcha de un protocolo específico de crisis de conectividad turística que articule la actuación coordinada de todos los implicados.

Las asociaciones recuerdan que en otros sectores, como el asegurador, existen fórmulas y tratamientos diferenciados para casos extraordinarios, “mientras que en la práctica cotidiana de la intermediación turística se siguen aplicando reglas y penalizaciones como si la realidad no hubiera cambiado, forzando a las agencias a sostener un riesgo sistémico que no les corresponde”.

Tres frentes de impacto simultáneo

En relación con el conflicto en Oriente, las patronales sitúan sus efectos en tres ámbitos paralelos. El primero afecta directamente a los viajeros atrapados en países del Golfo que no pueden regresar a España y que, en determinados supuestos, están siendo repatriados en aviones militares españoles.

El segundo frente se refiere a los pasajeros bloqueados en destinos de Asia, África y Oceanía, cuyo retorno o conexión dependía de escalas en hubs del Golfo, y que ahora se encuentran con alternativas económicamente inasumibles o directamente inexistentes.

El tercer foco, que supone un incremento notable de la carga de trabajo para las agencias, es el impacto sobre los viajes ya contratados, donde se están produciendo cancelaciones y modificaciones en cascada.

En este contexto, Fetave y UNAV apuntan a un problema “especialmente grave” para las agencias: cuando determinados proveedores locales consideran como 'no show' las reservas de hotel y servicios terrestres que el cliente no puede disfrutar debido a la interrupción imprevista de la conectividad aérea.

Papel “esencial” de las agencias en la crisis

De nuevo, Fetave y UNAV han querido destacar el rol “esencial” de las agencias de viajes, que “han convertido de facto en el primer servicio de asistencia real para miles de viajeros”.

Según sostienen, mientras el sistema se ve desbordado, “son las agencias las que atienden de manera ininterrumpida, replanifican itinerarios, renegocian reservas, gestionan extensiones de estancias, tramitan cambios y reembolsos y mantienen informadas a familias y empresas, asumiendo una carga operativa extraordinaria en un entorno de información cambiante sin interlocución suficiente, con canales saturados y con respuestas dispares”.