El volumen de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales alcanzó en 2025 las 10.850, lo que supone un aumento del 21,4% respecto a 2024 y el nivel más alto desde 2022, de acuerdo con la estadística de ejecuciones hipotecarias difundida este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este repunte, el más intenso desde 2021, pone fin a una racha de tres años consecutivos de descensos y devuelve la senda alcista a las ejecuciones sobre vivienda habitual. En 2021 y 2020 ya se habían registrado incrementos muy acusados, del 60,3% y del 41,6%, respectivamente.
En el cuarto trimestre de 2025 se contabilizaron 3.460 ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales, un 67,8% más que en el trimestre precedente y un 34,5% por encima del mismo periodo de 2024.
La finalidad principal de esta operación estadística del INE es ofrecer cada trimestre el número de certificaciones de ejecuciones hipotecarias iniciadas e inscritas en los Registros de la Propiedad durante el periodo analizado. Estadística subraya que no todas las ejecuciones de hipoteca concluyen con el lanzamiento (desahucio) de los propietarios.
En el conjunto de 2025 se pusieron en marcha 22.879 ejecuciones hipotecarias, un 12,4% más que en 2024. De ellas, 21.578 recayeron sobre fincas urbanas (entre las que figuran las viviendas) y 1.301 sobre fincas rústicas, estas últimas con un descenso del 8%.
Las ejecuciones sobre fincas urbanas aumentaron un 13,9% en comparación con 2024. Dentro de este grupo, 14.962 correspondieron a viviendas, lo que implica un avance del 17,7% interanual, y, de ese total, 13.069 fueron ejecuciones sobre viviendas de personas físicas, un 21,7% más que en 2024.
En cambio, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas de personas jurídicas retrocedieron un 4,4% en 2025, hasta situarse en 1.893. Por otro lado, las que afectaron a solares experimentaron un fuerte incremento del 57,1%, hasta sumar 660.
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