La patronal ha mostrado así su preocupación ante esta subida del salario mínimo, que considera que pone "en jaque" los servicios esenciales del sector de la limpieza, en el que los salarios representan el 80% de los costes, según ha explicado el presidente de Aspel, Juan Ignacio Beltrán.
El acuerdo fue alcanzado este jueves por el Ministerio de Trabajo con CCOO y UGT, y no contó con la aprobación de la CEOE y de Cepyme, algo cuestionado por la asociación de limpieza, que considera que el tema debe abordarse en el marco del diálogo social, donde haya un debate "serio, riguroso y que involucre a todos los agentes implicados".
Según Aspel, el debate de la subida salarial es necesario, pero debe hacerse "de forma rigurosa" y con todos los actores involucrados, ya que debe conllevar medidas que vayan más allá de los sueldos y que permitan poder afrontar con garantías dicho aumento salarial.
En esta línea, para las empresas de limpieza es crucial abordar la revisión de precios de los contratos públicos. "Toda empresa que vea cómo aumentan sus costes y que no incremente sus ingresos está condenada a la ruina y por tanto este pacto unilateral es claramente contraproducente", ha indicado Beltrán.