Las exportaciones españolas se abren a nuevos mercados ante la tensión geopolítica global

España refuerza la diversificación de sus exportaciones para competir en un escenario geopolítico tenso dominado por China y Estados Unidos.

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El Rey Felipe VI durante la inauguración de la XVI edición del Spain Investors Day (SID) Diego Radamés - Europa Press

El Rey Felipe VI durante la inauguración de la XVI edición del Spain Investors Day (SID) Diego Radamés - Europa Press

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La apuesta de las empresas españolas por diversificar sus exportaciones e inversiones se ha consolidado como una herramienta esencial para que España pueda encarar el "complicado" entorno geopolítico actual, marcado por la guerra comercial y tecnológica protagonizada por China y Estados Unidos.

Esta idea ha sido compartida por la secretaria de Estado de Comercio y presidenta del ICEX, Amparo López Senovilla; el presidente de Anfac y Renault España, Josep María Recasens; el director general de Felix Solís, Félix Solís, y el consejero delegado de Acerinox y presidente de Unesid, Bernardo Velázquez. Todos ellos han intervenido en una mesa redonda sobre el impacto de la geopolítica internacional en el comercio español, celebrada este jueves en la XVI Edición del Spain Investors Day (SID) y moderada por la directora de Desarrollo de Negocio y RRII de Europa Press, Candelas Martín de Cabiedes.

Pese al entorno internacional adverso, los participantes han coincidido en que España ocupa una posición destacada en el escenario global, con una economía "abierta y resiliente" que le permite afrontar la coyuntura "con adaptabilidad y resiliencia".

"España vive un momento muy sólido en términos comerciales, fruto de la competitividad y resiliencia de nuestras empresas. Mientras otros paíes crecen despacio, España crece de forma rápida y confiada. Somos un animal exportador", ha subrayado la secretaria de Estado de Comercio.

López ha remarcado además que en la balanza comercial española están ganando peso nuevos segmentos, como los bienes de equipo o los productos energéticos, lo que está permitiendo que España "exporte más y mejor", y de una forma "más sofisticada".

En términos similares se ha pronunciado el máximo responsable de Félix Solís, que considera que España dispone del producto y la tecnología necesarios para vender al exterior, pero debe garantizar su presencia en todos los bloques comerciales si quiere preservar su posición en los mercados internacionales.

Mantener los vínculos en todos los mercados

La necesidad de sostener las relaciones "históricas" a las que aludía Solís se refleja, por ejemplo, en las alianzas que Renault está tejiendo con socios como la china Geely o la estadounidense Ford. Recasens, como máximo responsable de la firma en España, ha puesto estos casos como ejemplo y ha advertido de que nadie va a actuar en nombre de Europa.

"Europa es un sandwich, no es independiente, no podemos mirar solo para un lado, tenemos que hacer una colaboración inteligente con China y Estados Unidos", ha señalado.

En esta misma línea, ha llamado a todos los agentes, tanto públicos como privados, a implicarse en el incierto escenario actual, condicionado no solo por la tensión geopolítica, sino también por el "tsunami" regulatorio, los procesos de descarbonización y la escalada de costes.

"No podemos sentarnos y relajarnos. Estamos enfrentando una guerra tecnológica que va ganando China. Necesitamos impulsar nuestra innovación y competitividad, porque si no, China y Estados Unidos nos van a barrer. ¿Tenemos que estar preocupados? Si. ¿Tenemos que rendirnos? No", ha afirmado.

Competir con China y Estados Unidos en un tablero cambiante

Los ponentes han insistido asimismo en la urgencia de equilibrar las condiciones de competencia frente a China y en la necesidad de ganar flexibilidad en un momento en el que las reglas del comercio internacional "casi a diario" se están modificando, tal y como ha recordado el consejero delegado de Acerinox.

"La situación está cambiando rápido y no podemos poner todos los huevos en la misma cesta. Además, el mercado europeo, de los más abiertos y grandes del mundo, no puede resistir una competencia desleal por parte de China", ha resumido.

Las variaciones en la política comercial repercuten también en sectores exportadores tradicionales y con gran peso en la economía española, como el agrícola. Según Solís, los aranceles "no benefician a nadie" y suponen un freno a la capacidad de España para desplegar todo su potencial en otros mercados, del mismo modo que ocurre con las trabas burocráticas, como las surgidas con Reino Unido tras el Brexit.

El sector del automóvil, del que Recasens ha ejercido de portavoz en el debate, se mantiene como uno de los grandes motores exportadores de la Unión Europea. "Alguien tiene que decirme quién va a reemplazar a este sector, que aglutina el 10% del PIB, frente a la fortaleza de China o Estados Unidos, que saben que dominar algunos componentes es crucial para ganar la batalla tecnológica", ha advertido.