Las compañías que forman parte de la Asociación Española de Micropréstamos (Aemip) formalizaron en 2025 un total de 3,8 millones de contratos de préstamo, lo que representa un incremento del 46% frente a los 2,6 millones de operaciones registradas en 2024, con un volumen agregado que ascendió hasta los 1.236 millones de euros.
El importe medio por operación ha prolongado la senda bajista iniciada hace dos ejercicios, al reducirse desde los 371 euros de 2023 hasta los 322 euros en 2025. Este comportamiento refuerza la idea de que los microcréditos se emplean, principalmente, “para cubrir necesidades de liquidez de pequeño tamaño”, tal y como destaca la patronal en una nota.
En cuanto al tiempo de utilización real de estos préstamos, el sector refleja un periodo medio de uso de 22,57 días cuando no se producen extensiones y de 31,65 días en los casos en que sí se aplican prórrogas.
Por otro lado, la tasa de aprobación de nuevos clientes se colocó en el 16,30%, lo que implica que menos de dos de cada diez solicitudes de usuarios que acceden por primera vez a estos productos consiguen el visto bueno, tras someterse a exigentes procesos de análisis de solvencia.
En la actualidad, Aemip agrupa a 17 de las 26 compañías activas en el nicho del microcrédito y llegó a concentrar alrededor del 95% del volumen total de negocio en 2025, frente al 78% que representaba el ejercicio precedente. La asociación atribuye este salto a la “mejor cobertura estadística” y no únicamente al crecimiento orgánico del mercado.
“Los datos de 2025 confirman que el microcrédito regulado es, cada vez más, una herramienta clave para millones de operaciones de pequeño importe y muy corta duración, y que el sector está respondiendo con una combinación de volúmenes elevados, importes contenidos y controles de riesgo estrictos”, señaló la presidenta de AEMIP, Alisa Cevere.