La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha solicitado al Gobierno una rebaja temporal de la carga fiscal que soportan los combustibles con el objetivo de frenar la fuerte subida de precios registrada en la última semana a raíz del conflicto en Irán.
Según ha explicado la patronal de los gasolineros, en cartas remitidas a los titulares de los ministerios para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Hacienda y Economía, plantea dos vías alternativas: reducir el IVA de los carburantes de automoción del 21% al 10% o aplicar una rebaja temporal del 50% en el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH) que grava el gasóleo, con la idea de compensar la recaudación adicional de IVA derivada de los elevados precios actuales.
Con los precios vigentes, CEEES calcula que la reducción del IVA se traduciría de forma inmediata en un descenso de 15 céntimos por litro en los surtidores españoles. En el caso de optar por la rebaja del IEH sobre el diésel, la organización estima que el impacto sería una caída automática de 22 céntimos por litro.
Para la gasolina, la propuesta pasa por una reducción temporal del 40% en el IEH que se aplica ahora mismo, lo que, tomando como referencia los precios medios actuales, también implicaría un abaratamiento de 22 céntimos por litro.
La patronal plantea que cualquiera de estas medidas se mantenga en vigor hasta que las cotizaciones internacionales de los carburantes regresen a los niveles previos al estallido del conflicto.
En este sentido, recuerda que otros países de la Unión Europea, como Portugal, han anunciado iniciativas en la misma línea y ya pusieron en marcha actuaciones similares en 2022, con el visto bueno del Consejo Europeo, "que consideró que la temporalidad de las medidas y la situación excepcional encajaban con lo dispuesto en el artículo 19, apartado 1, de la Directiva 2003/96/CE del Consejo, de 27 de octubre de 2003, de imposición de productos energéticos".
CEEES calcula que, desde que se desencadenó el conflicto bélico en Irán el pasado sábado 28 de febrero, los precios medios de gasolina y gasóleo en Península y Baleares han subido un 7% y un 13%, respectivamente.
"Es evidente que estos incrementos de precios están teniendo un impacto directo en las economías de empresas y particulares. Pero no es menos cierto que las estaciones de servicio no están trasladando a sus monolitos las escaladas que están sufriendo en sus costes de aprovisionamiento. En este sentido, en la última semana las cotizaciones internacionales de gasolina y gasóleo se han disparado un 18,5% y un 47,5%, respectivamente", subraya CEEES.
Una alternativa a la bonificación directa de 2022
El Ejecutivo ha avanzado que estudia nuevas actuaciones para amortiguar el efecto del conflicto en Oriente Próximo sobre los precios de la energía. En 2022, con motivo de la guerra de Ucrania, se aprobó una bonificación generalizada de 20 céntimos por litro de combustible.
No obstante, la patronal recuerda que la puesta en marcha de aquella ayuda estuvo "envuelta en el caos" y obligó a las estaciones de servicio a asumir elevados costes financieros, informáticos y de gestión para poder aplicar, adelantar y recuperar posteriormente los descuentos.
Frente a ese modelo, CEEES defiende que su planteamiento actual sería de aplicación "directa e inmediata y tendría un reflejo automático en los surtidores, minimizando así el 'rally' alcista de los precios y dando un respiro a los consumidores".