Las grandes navieras dejan de cruzar Ormuz y redibujan sus rutas por África

MSC y Maersk suspenden cruces por Ormuz y Suez y desvían sus rutas por el Cabo de Buena Esperanza ante el grave deterioro de la seguridad en Oriente Medio.

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Imagen de satélite de la península arábiga, el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz GOOGLE MAPS

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El transporte marítimo internacional ha elevado al máximo sus protocolos de seguridad ante el empeoramiento del conflicto militar en Oriente Medio. La naviera MSC ha comunicado la paralización temporal de todas las reservas de carga internacional con destino a la región, mientras otros operadores de referencia han comenzado a redirigir sus principales servicios por el Cabo de Buena Esperanza para esquivar el Mar Rojo y el Estrecho de Bab el-Mandeb.

MSC ha reiterado la suspensión provisional de las nuevas reservas de contenedores con destino a Oriente Medio. La medida se adopta por el deterioro de la seguridad en la zona y por las crecientes restricciones que están condicionando de forma crítica el tráfico marítimo en pasos estratégicos como el Estrecho de Ormuz y el de Bab el-Mandeb.

De acuerdo con la última actualización operativa difundida por la compañía, se han puesto en marcha de inmediato protocolos de precaución reforzados para salvaguardar a las tripulaciones y la continuidad de las operaciones.

En la práctica, todos los buques de MSC que operan en el área del Golfo, así como los que navegan hacia esa región, han recibido órdenes expresas de modificar su derrota y dirigirse a zonas de refugio preestablecidas, donde permanecerán fondeados hasta nuevas instrucciones.

La naviera ha señalado que la suspensión de las reservas de carga seguirá activa hasta que se observe una mejora sustancial de las condiciones de seguridad. La empresa insiste en que está siguiendo de cerca la evolución del conflicto junto a las autoridades competentes y se compromete a mantener informados a sus clientes sobre cualquier cambio operativo, entre ellos la eventual asignación de puertos de descarga alternativos para la mercancía que ya se encuentra en tránsito.

Proteger a las tripulaciones y la carga

Las últimas comunicaciones operativas confirman que las rutas que enlazan Oriente Medio e India con el Mediterráneo (ME11) y con la costa este de Estados Unidos (MECL) han dejado de transitar por el Canal de Suez por tiempo indefinido.

El objetivo es blindar a las tripulaciones y a la mercancía frente al deterioro de la seguridad, optando por el rodeo africano, considerablemente más largo, pese a que el corredor trans-Suez continúa siendo la opción más rápida y eficiente desde el punto de vista medioambiental.

Paralelamente, se ha ordenado la suspensión completa de todos los cruces de buques por el Estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso. Esta decisión impacta de lleno en los servicios que operan en los puertos del Golfo Arábigo, donde ya se registran demoras importantes, cambios en los calendarios y desvíos obligados.

Las compañías han instruido a los buques que se dirigen a la zona del Golfo para que alteren su ruta y se desplacen sin demora a áreas de refugio designadas.

Aunque algunos operadores continúan aceptando carga con destino Oriente Medio, advierten de que el bloqueo operativo en Ormuz y Bab el-Mandeb condicionará de forma directa los plazos de entrega.

Las navieras insisten en que la seguridad de las tripulaciones es la “prioridad clave” y que solo se reanudará la navegación por los corredores habituales cuando la estabilidad regional permita garantizar un paso seguro para el comercio mundial.

Deterioro de la situación de seguridad

Maersk, uno de los mayores grupos del transporte marítimo, ha anunciado este lunes una profunda reorganización de sus rutas comerciales a raíz del “deterioro de la situación de seguridad” en Oriente Medio.

En una nota operativa dirigida a sus clientes, la naviera danesa ha confirmado que, tras coordinarse estrechamente con sus equipos de seguridad, ha decidido detener de inmediato todos los tránsitos previstos por el Canal de Suez y el Estrecho de Bab el-Mandeb.

Como resultado directo, las líneas ME11 (que une Oriente Medio e India con el Mediterráneo) y MECL (que conecta con la costa este de Estados Unidos) serán redirigidas por el Cabo de Buena Esperanza. Maersk recuerda que, aunque la ruta trans-Suez es la más rápida y sostenible, la protección de las tripulaciones y de la carga constituye su “prioridad clave”, por lo que el rodeo por el sur de África se mantendrá hasta que la región recupere un nivel de seguridad aceptable.

Al mismo tiempo, Maersk ha ordenado la suspensión total de todos los cruces de sus buques por el Estrecho de Ormuz hasta nueva orden. Esta medida repercute directamente en las escalas de los puertos del Golfo Arábigo, donde la compañía anticipa retrasos notables, reprogramaciones de entregas y posibles desvíos de última hora.

“La situación es fluida y estamos activando planes de contingencia para minimizar el impacto en las cadenas de suministro de nuestros clientes”, indica el comunicado de la empresa.

Pese a este bloqueo marítimo, Maersk mantiene por ahora abierta la recepción de carga para Oriente Medio, si bien advierte de que las operaciones terrestres y de carga aérea en la zona también están sufriendo interrupciones y demoras.

La naviera continúa monitorizando estrechamente la evolución del conflicto militar y ha recordado que los recargos por interrupción de tránsito (TDS) y de contingencia (ECS) ya anunciados para los buques afectados en el Mar Rojo y el Golfo de Adén seguirán aplicándose.