La Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), que agrupa a Repsol, Moeve, bp, Galp y Saras, las principales compañías petroleras del país, ha reiterado “la responsabilidad y la transparencia” de sus asociadas “en la traslación de los costes internacionales a los precios de los carburantes, en el actual contexto de tensión de los mercados energéticos internacionales”.
En una nota pública, AICE remarcó que las conclusiones de los informes de supervisión elaborados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) corroboran que no se han hallado anomalías en los precios de las más de 12.600 estaciones de servicio operativas en España ni en la dinámica de funcionamiento del mercado.
En relación con las subidas de los combustibles desde el inicio del conflicto en Irán, la asociación indicó que los movimientos al alza y a la baja que se están registrando se explican, sobre todo, por los cambios en el coste de la gasolina y el gasóleo en los mercados internacionales.
En este sentido, resaltó que, al examinar las series históricas, se aprecia que los precios antes de impuestos (PAI) evolucionan al mismo ritmo que las cotizaciones internacionales, “en ambos casos con los decalajes operativos asociados a la reposición, logística y gestión de inventarios”.
Asimismo, AICE incidió en que el importe final que paga el consumidor en el surtidor no viene fijado de forma directa por el crudo de referencia Brent, sino por las cotizaciones internacionales de la gasolina y el gasóleo ya refinados, “más volátiles que el propio Brent, especialmente en contextos de tensión geopolítica”.
Desglose del precio de los carburantes e impacto de los impuestos
En cuanto a la carga fiscal que soportan los carburantes, la asociación explicó que, en estos momentos, cerca de la mitad del precio de venta al público (PVP) que abonan los conductores en las gasolineras se corresponde con impuestos, entre ellos el Impuesto de Hidrocarburos (IH) y el Impuesto del Valor Añadido (IVA).
A este componente fiscal se añade el coste de aprovisionamiento, que supone un 38% del importe total, junto con los costes de logística y comercialización, que representan un 15%, y los márgenes brutos, que se sitúan en torno al 1%, precisó la organización.