Las lluvias frenan en enero el consumo de cemento, que baja un 0,3% hasta 1,1 millones de toneladas

El consumo de cemento cayó un 0,3% en enero por las intensas lluvias, tras un 2025 al alza pero aún lejos del nivel considerado óptimo por el sector.

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Imagen de recurso de una zona de paletizado OFICEMEN

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El arranque de 2026 para el sector cementero en España se ha saldado con un leve retroceso del consumo del 0,3%, situándose en 1,1 millones de toneladas en enero. La patronal del sector atribuye este descenso principalmente a la adversa situación meteorológica, ya que el primer mes del año se ha convertido en uno de los más lluviosos de los últimos 25 años, condicionando la actividad constructora.

De acuerdo con la Estadística del Cemento, en enero la producción nacional apenas varió, con un descenso del 0,1%, mientras que el comercio exterior mostró un comportamiento claramente negativo: las exportaciones se redujeron un 11,4% y las importaciones sufrieron un recorte aún mayor, del 35%.

A pesar de este tropiezo puntual, la agrupación de fabricantes Oficemen subraya que 2025 se cerró con un incremento del consumo del 11,3%, hasta alcanzar los 16,5 millones de toneladas. No obstante, recuerdan que esta cifra continúa por debajo del umbral de 20 millones de toneladas que el sector considera adecuado para cubrir las necesidades de vivienda e infraestructuras de la economía española.

En paralelo, durante 2025 las importaciones repuntaron un 38,8%, hasta los dos millones de toneladas, el volumen más elevado desde 2010. Este aumento se explica por la intensa compra de clinker procedente de países del arco Mediterráneo que no están sometidos a una agenda de descarbonización equiparable a la de la Unión Europea.

“Detrás de este fuerte incremento de las importaciones hay un reflejo del 'efecto acopio', por la entrada en vigor definitiva, en el mes de enero, del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (MAFC) de la Unión Europea”, explican desde Oficemen, y añaden que este instrumento “es imprescindible para corregir el 'dumping climático' que sufren los productores europeos y evitar así la fuga de carbono que se está produciendo y se ha acelerado estos últimos años”.

Para que este sistema de compensación competitiva funcione de forma realmente eficaz y equitativa, la patronal considera necesario que “debería garantizar también derechos de emisión gratuitos para evitar la pérdida continuada de las exportaciones a países fuera de la UE”.