Las patronales bancarias reivindican la solidez del sector mientras alertan de que la estabilidad global se ha “roto”

Las patronales bancarias reivindican la solidez del sector español, pero alertan de una estabilidad global rota y de un escenario de crisis encadenadas.

3 minutos

Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB) JAVIERVALEIRO/AEB

Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB) JAVIERVALEIRO/AEB

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

Las principales asociaciones de la banca española han reivindicado este martes la solidez del sistema financiero en el actual contexto de incertidumbre, al tiempo que admiten que la estabilidad mundial “se ha roto” y que “cada día puede haber un nuevo 'shock'”.

“El momento no es fácil, y creo que no lo va a volver a ser, hemos vivido épocas con cierta estabilidad, eso se ha roto y parece que vamos a vivir una concatenación de crisis o sorpresas”, ha señalado la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, durante su participación en un acto organizado por el Instituto Español de Banca y Finanzas (IEBF) en la universidad Cunef.

En su análisis, Kindelán ha indicado que la volatilidad y la incertidumbre “han venido para quedarse”, aunque ha insistido en que el sistema bancario se encuentra “en una situación de fortaleza, con buenos niveles de rentabilidad y solvencia, con elevados niveles de capital y liquidez, y con una valoración en Bolsa que por fin se ha recuperado”.

Por su parte, el director general de CECA, Antonio Romero, ha destacado la eficiencia de las entidades españolas, que, según ha asegurado, es “más positiva que la media de la unión económica y monetaria europea”, además del proceso de saneamiento que se refleja en tasas de morosidad “históricamente bajas”.

“Estos datos son el fruto de un trabajo muy bien hecho en la última década en un entorno desafiante con tipos de interés negativos”, ha recalcado Romero.

El impacto de la guerra en Oriente Próximo en la banca española

Respecto a las consecuencias del conflicto en Oriente Próximo sobre el sector financiero nacional, el director general de CECA anticipa que “el golpe” llegará a través del escenario macroeconómico, al “alterar la inflación la política monetaria”, con efectos sobre el crecimiento de la economía europea, y descarta un impacto directo, dado que la exposición de la banca a la zona es “muy reducida”.

En cuanto a la magnitud del efecto, Romero apunta a la duración de la guerra entre EEUU e Israel, por un lado, e Irán, por otro, como elemento determinante. Según las estimaciones del centro de análisis Funcas, si las hostilidades se prolongaran tres meses, la inflación superaría el 4% en el segundo trimestre y se moderaría hasta el 3% en el siguiente. A su vez, el crecimiento del producto interior bruto (PIB) se vería recortado entre 2 y 4 décimas, aunque se mantendría en torno al 2%.

“El discurso tanto de la Reserva Federal (Fed) como del Banco Central Europeo (BCE) ha cambiado, la expectativa en Fráncfort era de estabilidad de los tipos, en la Fed incluso rebajas. Ahora, el BCE va a monitorizar la situación y no se descarta un ajuste al alza de las tasas”, ha detallado Romero.

En este marco, el responsable de CECA considera que todavía es posible “evitar una espiral negativa de inflación y tipos de interés que afecte a la economía de manera estructural”, aunque admite que no pueden descartarse escenarios “más negativos derivados de una duración más prolongada del conflicto”.

Así, Romero ha subrayado que el presidente de los EEUU, Donald Trump, lanza mensajes que, “inevitablemente, hay que tener en cuenta”. No obstante, incluso ante una eventual retirada temprana de Estados Unidos de la contienda, ha advertido de que “hay efectos estructurales que van a quedar en la región”.

En relación con el papel de las entidades financieras en este entorno, Kindelán ha remarcado que la misión esencial del sector es “financiar la economía española”, además de acompañar a empresas y hogares más vulnerables como tarea complementaria en fases de mayor complejidad. También ha puesto el acento en la función de análisis e información que desempeñan los servicios de estudios y centros de investigación de la banca, que, en palabras de la presidenta de la AEB, son “más importantes que nunca”.

Por último, Kindelán ha avanzado que la vía más adecuada para afrontar esta coyuntura pasa por “con más crecimiento y competitividad” desde Europa y ha defendido que “Tenemos que ganar autonomía estratégica para protegernos”.