Las organizaciones empresariales estatales del sector alimentario, Fedepesca, Ceoppan y Cedecarne, han reclamado este miércoles a la Agencia Tributaria que deje fuera a las microempresas y a los comercios minoristas de la obligación de utilizar el sistema de facturación electrónica de “Verifactu”.
Estas patronales valoran de forma positiva que el Gobierno haya decidido ampliar el plazo para adaptarse a “Verifactu” hasta julio de 2027 para autónomos y pymes. Sin embargo, consideran que esta prórroga resulta insuficiente para las microempresas y para aquellos negocios con recursos tecnológicos muy limitados.
Según advierten las asociaciones, “Verifactu” puede generar efectos adversos en numerosos pequeños establecimientos al incrementar la carga técnica sobre un colectivo especialmente vulnerable, “con poca capacidad de adaptación informática y sobrecargado de trabajo”, que en el caso de los comerciantes autónomos alcanza una media de 47 horas de trabajo a la semana.
Obstáculos y limitaciones para implantar Verifactu
Entre las principales dificultades para poner en marcha la facturación electrónica, las patronales señalan la venta al peso mediante básculas, muy habitual en muchos comercios especializados. Adaptar estos equipos a los requisitos del sistema implicaría afrontar importantes costes adicionales en nuevos “hardware” y “software”, lo que pondría en aprietos a negocios de reducidas dimensiones.
Debido a estas trabas técnicas, las organizaciones proponen también que se exima de esta obligación a los autónomos empresarios mayores de sesenta años, a las comunidades de bienes con menos de diez empleados y a los minoristas que tributan bajo el Régimen Especial de Recargo de Equivalencia del IVA.
Las patronales sostienen, además, que liberar a estos pequeños comercios de “Verifactu” apenas tendría repercusión en la lucha contra el fraude fiscal, ya que el comercio especializado supone únicamente el 5% del conjunto del sector. Por ello, el impacto sobre la recaudación sería muy reducido, mientras que la medida contribuiría a asegurar la continuidad de miles de negocios en todo el país.