La sólida implantación de las energías renovables en España, con un sistema hidráulico que alcanza el 82,6% de su capacidad y una producción solar en niveles elevados, permitirá contener el precio de la electricidad durante la primavera, incluso con el reciente cierre del estrecho de Ormuz, paso por el que circula cerca del 20% del comercio mundial de gas natural licuado.
El director general de la consultora Tempos Energía, Antonio Aceituno, advierte, no obstante, de que este alivio será pasajero y que los meses estivales podrían traer de vuelta los precios más elevados desde 2022. En su escenario principal, los valores del mercado mayorista en junio superarían los cien euros por megavatio hora (MWh) y podrían escalar hasta 120 euros en julio y agosto “si la tensión no queda resuelta en un mes y la referencia del gas continúa aproximándose a los 90 euros el megavatio hora”.
Según el experto, “gracias al colchón hidráulico actual, España seguirá amortiguando el impacto en primavera, pero no durante verano, ya que, en caso de que la ofensiva perdurase, los mercados eliminarían el concepto de tensión para reconocer un escenario de auténtica emergencia energética”.
En un contexto alternativo, en el que el conflicto se desactive en las próximas semanas y el tránsito por Ormuz vuelva a la normalidad, el gas europeo podría retroceder a una banda de entre 35 y 40 euros por megavatio hora. Esto implicaría una corrección de entre el 20% y el 30% frente a los niveles actuales y permitiría estabilizar el mercado eléctrico en torno a los 50 euros en junio y cerca de 60 euros durante el tercer trimestre. Aun en ese caso, la consultora recuerda que el sistema “necesitaría al menos 45 días para recuperar el equilibrio logístico”.
Futuros eléctricos bajo presión geopolítica
El mercado gasista ha salido del “letargo de precios bajos” que se prolongaba desde finales de 2025 y ha regresado a una franja media-alta, dominada por una fuerte volatilidad. El repunte responde, según Tempos Energía, tanto al conflicto bélico en Irán como a la elevada dependencia europea del gas natural licuado.
La guerra ha interrumpido durante varios días las exportaciones desde Ras Laffan, la principal planta de gas natural licuado de Catar, lo que, en palabras de Aceituno, “se traduce en una prima de riesgo en el mercado”.
A ello se suma que los almacenamientos europeos se sitúan en torno al 29% de su capacidad, “un nivel claramente por debajo del registrado hace un año” y que obliga a reponer inventarios durante la primavera y el verano. En paralelo, Asia podría ganar protagonismo como destino alternativo del gas inicialmente previsto para Europa, desviando cargamentos hacia el Pacífico, reactivando su demanda y recuperando su papel de gran comprador de gas natural licuado.
Con este contexto, los precios del gas para el segundo trimestre han abandonado la zona baja para instalarse en un rango intermedio-alto, con un encarecimiento superior al 81% que ha empujado al alza toda la curva eléctrica. “Los 44 euros por megavatio hora no es un nivel extremo, pero si una advertencia para un trimestre incómodamente caro”, apunta Aceituno.
De cara al tercer trimestre, la consultora prevé un entorno marcado por una tensión gasista mayor, con cotizaciones más volátiles y elevadas. En este escenario, los futuros eléctricos del verano se sitúan en torno a 78 euros por megavatio hora.
El 'pool' refuerza su dependencia del gas
En relación con el mercado mayorista de marzo, Tempos Energía constata que “la tensión ha regresado al mercado eléctrico español”. Tras un febrero “extraordinariamente barato” —16,41 euros megavatio hora—, marzo ha arrancado “bruscamente”, con un precio medio de 64,05 euros por megavatio hora.
El incremento se concentra en las horas nocturnas y del atardecer, cuando se ha registrado el máximo de los últimos meses, con 247,15 euros por megavatio hora. La fotovoltaica mantiene un papel destacado y provoca mediodías “muy baratos”, pero el equilibrio se rompe el resto de la jornada, devolviendo el protagonismo a los ciclos combinados y reforzando la dependencia del gas conforme avanza la tarde.
Alta volatilidad por el bloqueo de Ormuz
En paralelo, el crudo brent ha entrado en una fase “extremadamente inestable” y solo reacciona a la incógnita de cuánto tiempo puede permanecer alterado el sistema energético mundial sin deteriorar la demanda. Tempos Energía subraya que “el petróleo cotiza riesgo, seguridad marítima y miedo geopolítico”, y que mientras se mantenga el bloqueo de Ormuz, “la normalidad del mercado estará marcada por la alta volatilidad”.
Para Aceituno, el escenario base sitúa el barril de brent entre 90 y 110 dólares en el próximo trimestre, “una franja de tensión alta solo superada por primera vez desde 2022”.
Si la crisis se prolonga, el precio podría escalar a una horquilla de entre 115 y 130 dólares por barril. Únicamente una rápida desescalada permitiría que el crudo retrocediera a niveles de entre 80 y 90 dólares, aunque este “sigue siendo un petróleo caro y lejos de la normalidad”.
La evolución del brent dependerá de tres factores clave: la operatividad del estrecho de Ormuz, la capacidad de Arabia Saudí y Emiratos para desviar exportaciones fuera del Golfo y el recurso a las reservas estratégicas. En este sentido, los 570 millones de barriles liberados por la Agencia Internacional de la Energía y Estados Unidos contribuyen a dar soporte al mercado, pero “no solventan el cuello de botella”, concluye Aceituno.