Lazard anticipa que Europa será la más golpeada por el corte del tráfico marítimo en Ormuz

Lazard alerta de que Europa será la región más expuesta al bloqueo de Ormuz, con presión sobre inflación, crecimiento y empresas en todo el mundo.

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Repostaje en una gasolinera, a 3 de marzo de 2026, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

Repostaje en una gasolinera, a 3 de marzo de 2026, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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El estratega jefe de mercados de Lazard, Ronald Temple, advierte de que Europa podría afrontar un impacto económico más severo que otras regiones si el conflicto en Irán se prolonga y mantiene bloqueado el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, vía por la que circula en torno al 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se consume en el mundo.

“Europa podría enfrentarse a retos mayores debido a su dependencia de la energía importada y a la falta de una reserva energética centralizada para contingencias como esta”, expone el estratega jefe de mercados de Lazard.

Temple subraya que el eventual desminado del estrecho “sería una operación larga y peligrosa que podría tardar entre dos y tres meses en completarse” una vez terminen las hostilidades: “Una interrupción energética de esta magnitud y duración probablemente haría que los precios mundiales de la energía subieran aún más desde los niveles inflados actuales”, agrega.

El barril de Brent, referencia para el Viejo Continente, se situaba a media sesión en 104,32 dólares tras repuntar un 15% antes de la apertura de las Bolsas europeas.

Si estas subidas de los precios energéticos se consolidan o se intensifican, las tasas de inflación a escala global podrían experimentar ligeros repuntes, mientras que el crecimiento del PIB “probablemente se reduzca”.

En Europa, la inflación de la eurozona avanzó dos décimas en febrero hasta el 1,9%, quedándose a las puertas del objetivo de estabilidad a medio plazo del 2% marcado por el Banco Central Europeo (BCE).

Pese a ello, Temple opina que la inflación subyacente de la zona euro “está bajo control”: “Los mercados de tipos de interés apuntan a una subida casi segura de los tipos por parte del BCE en la reunión de política monetaria de septiembre. No estoy de acuerdo y espero que el BCE mantenga los tipos constantes hasta 2026”.

Junto a Europa, Lazard identifica a Japón y China como otras economías vulnerables al encarecimiento de la energía, aunque matiza que el riesgo de desabastecimiento para ambos países es “relativamente limitadas” gracias a sus amplias reservas estratégicas.

PRESIÓN SOBRE LAS EMPRESAS ESTADOUNIDENSES

Al margen de la guerra en Oriente Próximo, en Estados Unidos se publicó hace una semana un informe de empleo mucho más débil de lo previsto, con la pérdida de 92.000 puestos de trabajo no agrícolas en el mes, frente a una previsión consensuada de creación de 55.000 empleos.

Temple prevé que la fragilidad del mercado laboral estadounidense se mantenga, con una menor demanda de mano de obra y un crecimiento más moderado de la oferta de trabajadores, en parte por el endurecimiento de las reformas migratorias.

“A medida que los efectos latentes de los aranceles reduzcan los márgenes de las empresas, estas también se verán presionadas para encontrar recortes de costes que eviten el aumento de los precios. Es probable que los trabajadores soporten parte del peso de este deseo de aumentar la eficiencia”, señala Temple.

Las ventas minoristas de Estados Unidos en enero batieron ligeramente las previsiones del mercado, pero el estratega de Lazard cree que “se vena frenadas en los próximos meses”, ya que los consumidores “reajustarán sus presupuestos para adaptarse al aumento de los precios de la energía como consecuencia de la guerra”.