La cadena de supermercados alemana Lidl tiene previsto irrumpir en el negocio de la telefonía móvil con el lanzamiento de planes de bajo coste en una treintena de países, entre ellos España, antes de que termine este año. Con este movimiento, la compañía se suma al grupo de empresas que han decidido competir con las operadoras de telecomunicaciones tradicionales, tal y como ha confirmado al “Financial Times”.
El objetivo de Lidl es extender este nuevo servicio de telefonía más allá de sus mercados habituales de Alemania, Austria y Suiza, hasta alcanzar unos 30 países en su hoja de ruta. Entre los mercados que se barajan figuran, además de España, Reino Unido, Estados Unidos y Francia, aunque la empresa aún no ha detallado en qué país pondrá en marcha primero esta nueva línea de negocio.
En los últimos años, otras ‘fintech’ como Revolut, Klarna y N26 han dado pasos similares en este segmento, con la intención, al igual que Lidl, de reforzar la fidelización de sus usuarios y abrir nuevas vías de ingresos.
La oferta de telefonía de Lidl se articulará a través de su aplicación Lidl Plus, que ya supera los 100 millones de usuarios en todo el mundo. El ejecutivo de Lidl International Julian Beer ha señalado al citado diario que esta propuesta aportará una “conectividad sencilla” a sus millones de clientes.
El planteamiento pasa por transformar a Lidl en una operadora móvil virtual (OMV). Para ello, el propietario de la cadena, el grupo Schwarz, ha alcanzado un acuerdo con el proveedor de servicios móviles 1Global, del que el grupo adquirirá un 9,9% del capital.
Con este paso, se intensificará la presión competitiva en el sector de las telecomunicaciones, ya alterado con la entrada de Revolut, mientras Lidl avanza en su estrategia de reforzar su presencia en el ámbito de los servicios digitales.