La patronal logística UNO Logística ha valorado este sábado las medidas aprobadas ayer por el Gobierno en el Consejo de Mininistros extraordinario. En opinión de esta patronal, dichas medidas, dentro del Plan Integral de Respuesta a la crisis en Oriente Medio y recogidas en el BOE, son "claramente insuficientes".
El sector denuncia que las ayudas no están a la altura del impacto que el encarecimiento del gasóleo está provocando en el transporte por carretera y reclama un nuevo paquete urgente de apoyo.
El presidente de la organización, Francisco Aranda, ha anunciado que solicitará la puesta en marcha inmediata de un plan de choque adicional que complemente las medidas actuales. “La dimensión de este plan no se corresponde con la gravedad de la situación”, ha señalado, advirtiendo de que, sin nuevas actuaciones, “empezarán a desaparecer empresas, poniendo en riesgo la cadena de suministro”.
Entre las medidas aprobadas, el Ejecutivo contempla una ayuda directa de 0,20 euros por litro de gasóleo hasta el 30 de junio de 2026. Sin embargo, desde la patronal consideran que se trata de un alivio temporal que no compensa el incremento estructural de costes que arrastran las empresas desde el inicio del conflicto en Irán. Además, recuerdan que estas ayudas son inferiores a las aplicadas durante la Guerra de Ucrania, tanto en cuantía como en duración.
La viabilidad de las empresas, en peligro
Especialmente crítica es la situación de los transportistas que no pueden acogerse al gasóleo profesional. Las compensaciones previstas -1.800 euros por camión de gas, 665 euros por camión pesado y 300 euros por vehículo ligero- cubren solo una mínima parte del sobrecoste mensual que soportan autónomos, pymes y operadores logísticos.
El plan también incluye medidas de financiación, como una línea de reavales de hasta 2.000 millones de euros para facilitar el acceso a crédito en la compra de combustible. No obstante, el sector advierte de que esta herramienta únicamente permite mantener la actividad, pero no reduce los costes ni el precio del carburante, y además tiene carácter temporal.
“Estas medidas solo permiten ganar algo de tiempo, pero no garantizan la viabilidad de las empresas”, insisten desde la patronal, que alerta de que muchas compañías continúan operando con pérdidas en un contexto de fuerte presión de costes.ç
Una crisis superior a la de 2022
Aranda subraya que el sector no afronta una subida puntual, sino una crisis estructural incluso más severa que la vivida en 2022. “El precio del combustible está escalando mucho más rápido que entonces, lo que está poniendo en riesgo la sostenibilidad de muchas empresas”, ha afirmado.
El sector logístico, que representa cerca del 8% del PIB y da empleo a más de un millón de personas, advierte de que la falta de medidas más ambiciosas podría tener un efecto en cadena sobre el conjunto de la economía, afectando al abastecimiento y a la distribución de mercancías en todo el país.