Los cerca de 25.000 empleados de la industria del calzado, concentrados en las principales áreas zapateras de España (Toledo, Alicante, La Rioja y Albacete), han reclamado a la patronal que firme de inmediato las tablas salariales de 2026, según ha informado CCOO a través de un comunicado.
Con el inicio de febrero, las organizaciones empresariales del sector se niegan a suscribir la actualización de las tablas, lo que bloquea el incremento de los sueldos en los términos fijados en el convenio colectivo. El sindicato reclama, como mínimo, el 2% que corresponde a las plantillas y recuerda a los empresarios que la revisión salarial “no es una opción, sino una obligación”.
Ante esta situación, CCOO de Industria ha decidido dirigirse a la comisión paritaria de vigilancia e interpretación del convenio colectivo de la industria del calzado para que se garantice la correcta aplicación de la cláusula de revisión salarial, tras constatar que la patronal se resiste a actualizar las tablas retributivas.
El sindicato subraya que el artículo 35.1.5 del convenio establece que, una vez finalizado el periodo de vigencia (que concluyó en diciembre de 2025), “se revisarán al alza las tablas salariales por la diferencia entre el IPC real acumulado y la subida salarial acumulada en tablas hasta una diferencia máxima del 3%, que se adicionará a las tablas a partir de enero de 2026”.
El incumplimiento de este precepto por parte de las asociaciones empresariales ha provocado que las personas trabajadoras del calzado aún no hayan percibido las cantidades que les corresponden (al menos un 2% de incremento). Dado que la Federación de Industrias del Calzado Español y la Asociación de Empresas de Componentes del Calzado mantienen su negativa, CCOO anuncia que también activará el artículo 2 del convenio, que recoge que se penalizarán las demoras con un 25% de la cantidad adeudada.
Tras registrar estas denuncias, CCOO de Industria ha advertido de que, si la comisión paritaria no logra resolver el conflicto, acudirá al Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) y, si el incumplimiento persiste, elevará el caso a la Audiencia Nacional.
El sindicato recuerda además que la subida salarial de 2022 se empezó a aplicar en julio y no desde enero, lo que en la práctica supuso una actualización incompleta de las nóminas.
Asimismo, CCOO de Industria ha señalado que la patronal no debería utilizar como pretexto, para seguir aplazando la negociación y la firma del próximo convenio, la exigencia sindical de que se cumpla lo ya pactado.
Por ello, reclama que la mesa negociadora quede constituida en febrero y que el nuevo proceso de negociación colectiva se inicie con normalidad, de forma paralela e independiente a la reclamación de la revisión salarial y al pago de las cantidades que se adeudan a las plantillas.