Los 27 pactan excepciones en el préstamo de 90.000 millones a Ucrania para comprar armas fuera de la UE

La UE acuerda un préstamo de 90.000 millones a Ucrania con excepciones para comprar armamento fuera de la Unión cuando no haya oferta suficiente.

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Reunión informal del Consejo Europeo, a 22 de enero de 2026, en Bruselas (Bélgica). Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa y Pool UE

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Los Veintisiete han cerrado este miércoles los términos del nuevo apoyo financiero a Ucrania, un préstamo de 90.000 millones de euros sufragado con deuda conjunta de la UE que servirá para cubrir las necesidades urgentes de financiación de Kiev en 2026 y 2027, e introduce excepciones que permitirán adquirir armamento fuera del mercado comunitario cuando resulte imprescindible.

En una reunión a nivel de embajadores, los Estados miembro de la Unión Europea han dado luz verde a la propuesta que la Comisión Europea presentó a mediados de enero, por la que un tercio del monto se destinará a apuntalar el presupuesto ucraniano, mientras que los restantes 60.000 millones se dirigirán al esfuerzo militar, priorizando los contratos con la industria de defensa ucraniana y europea.

De acuerdo con el compromiso alcanzado este miércoles en Bruselas, el material de defensa que requiera Kiev deberá comprarse, como norma general, a empresas de la UE, de Ucrania o de países del Espacio Económico Europeo (EEE), en el que se integran también Islandia, Liechtenstein y Noruega. No obstante, el texto contempla “excepciones específicas” cuando se precise “la entrega urgente de un producto de defensa que no estuviera disponible”.

Así, Ucrania tendrá la opción de emplear esos 60.000 millones de euros para adquirir armamento en países con un sector militar más avanzado, como Estados Unidos, siempre que la industria de defensa de Ucrania, de la Unión Europea o de los socios del EEE no pueda cubrir a tiempo sus necesidades.

En una rueda de prensa en enero en el que se presentó la propuesta de la Comisión Europa, la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, defendió que dado que Ucrania está en guerra con Rusia, podría recurrir “ocasionalmente” al exterior si no es posible cubrir las necesidades a tiempo en la región.

“Si los equipos necesarios no están disponibles en esta región o a su debido tiempo, ocasionalmente podría ser posible adquirirlos fuera de la Unión Europea y fuera de la región geográfica mencionada (EEA). En general, se prioriza la preferencia europea, pero en cascada: Prioridad para la preferencia europea y, si no es posible, comprar en el extranjero”, resumió la conservadora alemana.

Préstamo respaldado por el presupuesto comunitario

Paralelamente, los Veintisiete han fijado su postura sobre el marco jurídico que permitirá canalizar estos 90.000 millones de euros de apoyo a Ucrania, que se obtendrán mediante emisiones de deuda de la UE en los mercados y contarán con la garantía del presupuesto comunitario.

Los préstamos serán reembolsables únicamente una vez que Rusia haya abonado las reparaciones de guerra a Ucrania y, con el fin de asegurar las mejores condiciones de financiación y preservar la sostenibilidad de la deuda ucraniana, se prevé que el presupuesto de la UE asuma el pago de los intereses generados.

La decisión se ha adoptado a través del procedimiento de cooperación reforzada, en el que participan 24 Estados miembros, y no repercutirá en las aportaciones presupuestarias de República Checa, Hungría y Eslovaquia, que han optado por quedar al margen de este instrumento de préstamo.

Al mismo tiempo, el Consejo de la UE ha abierto la puerta a que países terceros se asocien directamente al préstamo en lo relativo a determinados productos de defensa, diferenciando entre los Estados que ya participan en el fondo europeo para invertir en defensa SAFE y aquellos que mantienen una Asociación de Seguridad y Defensa (ASD) con la Unión, como Reino Unido, Canadá o Corea del Sur, entre otros.

Trámite en el Parlamento Europeo y calendario

Tras el aval político de los Veintisiete, el siguiente paso corresponde al Parlamento Europeo, que deberá definir su posición con el objetivo de cerrar cuanto antes un acuerdo sobre los textos legales definitivos del reglamento.

En paralelo, el Consejo de la UE solicitará mediante procedimiento escrito el visto bueno de la Eurocámara a una modificación del actual presupuesto comunitario, necesaria para garantizar que la ayuda financiera pueda cargarse a las cuentas de la Unión.

Una vez superados todos los trámites, la Comisión Europea estará en disposición de efectuar el primer desembolso a principios del segundo trimestre de este año.