Los bancos de la zona euro han endurecido “de manera inesperada” las condiciones para conceder préstamos y líneas de crédito a empresas en el cuarto trimestre de 2025, al tiempo que han relajado ligeramente el acceso de los hogares a hipotecas para la compra de vivienda, de acuerdo con la última encuesta de préstamos bancarios del Banco Central Europeo (BCE).
El sondeo del BCE, realizado entre mediados de diciembre de 2025 y mediados de enero de 2026 a 153 entidades, muestra un endurecimiento neto del 7% en los estándares de concesión de crédito a empresas, un nivel superior al que anticipaba el propio sector y el más acusado de los últimos doce meses.
Las entidades atribuyeron este giro a una mayor inquietud sobre las perspectivas de las compañías y de la economía en su conjunto, así como a una menor tolerancia al riesgo por parte de los bancos. Además, adelantaron para el primer trimestre de 2026 un nuevo endurecimiento neto “moderado” de los criterios de crédito dirigidos a las empresas.
En cuanto a los préstamos a particulares para la compra de vivienda, las entidades de la zona euro comunicaron una leve relajación neta de sus estándares del -2%, en contraste con el crédito al consumo y otros préstamos a hogares, donde se produjo un nuevo endurecimiento, esta vez del 6%.
En este contexto, el BCE subraya que la relajación del acceso a hipotecas también fue “inesperado”, mientras que el mayor rigor en los criterios para el crédito al consumo superó las previsiones iniciales.
“En el caso de los préstamos para vivienda, la competencia tuvo un impacto en la flexibilización de los criterios de concesión”, señala el BCE, que apunta igualmente a la menor tolerancia al riesgo de los bancos y a una mayor percepción del riesgo como factores clave del endurecimiento en el crédito al consumo.
Mirando al primer trimestre de 2026, las entidades anticipan un ligero endurecimiento de las condiciones para hipotecas y un ajuste más intenso en el crédito al consumo.
Desde la óptica de la demanda, en el cuarto trimestre de 2025 los bancos registraron un pequeño aumento neto del 3% en la solicitud de préstamos o líneas de crédito por parte de empresas, tras un repunte similar en el trimestre anterior, superando así lo que esperaban las propias entidades.
Por su parte, la demanda de hipotecas siguió creciendo en términos netos, con un avance del 9%, aunque de forma más contenida, ya que se trata del incremento neto más bajo desde comienzos de 2024, en línea con las previsiones de los bancos para ese periodo.
“La mejora de las perspectivas del mercado inmobiliario fue el principal impulsor del aumento de la demanda de préstamos para vivienda, mientras que la confianza del consumidor contribuyó negativamente”, señala el BCE.
En cuanto al crédito al consumo, la demanda registró una ligera caída del -2%, después de mantenerse prácticamente estable en el tercer trimestre, situándose algo por debajo de lo que habían anticipado las entidades. Esta debilidad se explica por la menor confianza de los consumidores, pese al efecto positivo del nivel de los tipos de interés.