Los márgenes de las empresas volvieron a situarse en niveles inéditos al cierre de 2025, mientras que la productividad por trabajador aumentó el doble que los salarios, de acuerdo con los últimos datos recopilados por el Gabinete Económico de CCOO.
Así, la capacidad de las compañías para generar valor por cada euro facturado ha alcanzado un nuevo tope histórico del 24,4%, una cifra que contrasta con una recuperación de las remuneraciones que aún no compensa el esfuerzo productivo asumido por las plantillas.
El documento también constata que la rentabilidad empresarial ha dado un salto de carácter estructural, ya que el margen bruto sobre ventas se ha estabilizado en el 13%, lo que implica un incremento de la rentabilidad del 30% frente a los niveles previos a la crisis sanitaria del coronavirus, cuando este indicador se situaba en torno al 10%.
Aunque los costes de insumos y energía se han relajado, las compañías han seguido aplicando precios de venta elevados. Este “desacople extraordinario” ha permitido que los beneficios se extiendan de manera generalizada a todo el tejido productivo, más allá de sectores como las energéticas o la banca, según CCOO.
El informe subraya además que, pese a las subidas salariales recientes, los márgenes empresariales continúan apropiándose de una parte “desproporcionada” de la riqueza generada, de modo que, ha señalado CCOO, se está produciendo de forma continuada y sistemática un reparto “desigual” de la “tarta”.
El sindicato incide en que la productividad avanza a un ritmo al que los salarios no logran dar alcance, consolidando un esquema en el que el capital retiene la mayor parte de las ganancias ligadas al crecimiento económico.
NO HAY “EXCUSAS” PARA NO SUBIR SALARIOS Y REDUCIR LA JORNADA
Desde el Gabinete Económico de CCOO se remarca que los datos de 2025 eliminan cualquier “excusa” para no progresar en la justicia salarial, y la productividad en máximos demuestra que existe margen suficiente para incrementar los sueldos y reducir la jornada laboral sin comprometer la viabilidad de las empresas.
Por este motivo, el sindicato reclama que la moderación de los costes de producción se traslade de forma efectiva a los precios de consumo y a las nóminas, evitando que el excedente empresarial se consolide como un factor de desigualdad estructural.