Los carburantes frenan las alzas, pero la Semana Santa llega con el diésel más caro registrado

Los carburantes moderan sus subidas, pero la Semana Santa se afronta con el diésel más caro registrado pese a la rebaja fiscal del Gobierno.

4 minutos

Una persona reposta su vehículo en una gasolinera Eduardo Parra - Europa Press

Una persona reposta su vehículo en una gasolinera Eduardo Parra - Europa Press

Comenta

Publicado

4 minutos

Más leídas

El encarecimiento de los carburantes ha dado esta semana un respiro respecto a las fuertes subidas recientes, impulsadas por el conflicto bélico en Oriente Próximo y las tensiones en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, nada de esto impedirá que esta Semana Santa se celebre con el precio medio del litro de diésel más elevado de la historia, pese al paquete de medidas fiscales aprobado por el Gobierno.

Este viernes comienza la operación especial de tráfico de Semana Santa, que se extenderá hasta el 6 de abril. La Dirección General de Tráfico (DGT) calcula más de 17 millones de desplazamientos en una de las épocas con mayor circulación del año.

De acuerdo con el Boletín Petrolero de la Unión Europea, consultado por Europa Press, el precio medio del litro de gasóleo ha subido un 2,55% frente a la semana anterior, hasta los 1,883 euros, mientras que la gasolina se ha encarecido un 1,46%, hasta los 1,733 euros.

Aunque estos repuntes son más moderados que los de semanas previas, cuando las alzas llegaron a ser de dos dígitos, tanto gasolina como gasóleo encadenan ya diez semanas consecutivas de incrementos.

Así, el diésel marca su nivel más alto desde mediados de noviembre de 2022 y, en el caso de la gasolina, hay que remontarse a comienzos de octubre de 2023 para encontrar precios superiores.

No obstante, las cifras del Boletín Petrolero aún no incorporan el efecto de las medidas fiscales aprobadas por el Ejecutivo el pasado viernes para tratar de frenar la escalada de precios derivada de la crisis en Oriente Próximo. Este informe recoge la media de la semana anterior, por lo que siempre existe un cierto desfase en los datos.

En un Consejo de Ministros extraordinario, el Gobierno decidió rebajar al 10% el IVA del gasóleo, la gasolina y otros hidrocarburos, con el objetivo de compensar el encarecimiento de estas materias primas en los mercados internacionales tras las subidas del petróleo vinculadas, entre otros factores, al bloqueo del Estrecho de Ormuz. Este alivio fiscal, en cualquier caso, no empezó a notarse en los surtidores hasta el pasado domingo.

Impacto de la rebaja fiscal en los precios

La medida ya se deja sentir en los precios diarios. Según el comparador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el precio medio del litro de gasolina en la Península y Baleares se situaba este martes en 1,587 euros, mientras que el del diésel era de 1,789 euros.

Estas cantidades se encuentran claramente por debajo de los 1,969 euros de media del gasóleo y los 1,819 euros de la gasolina registrados el sábado anterior, justo antes de que entrara en vigor la rebaja fiscal.

Pese a este descenso, el precio medio del litro de diésel alcanza su máximo histórico en la antesala de una Semana Santa, por encima de la de 2022, cuando se situó en 1,647 euros de media, cifra condicionada por la bonificación de 20 céntimos por litro vigente entonces por la crisis derivada de la guerra en Ucrania.

En el caso de la gasolina, los datos de esta semana del Boletín Petrolero de la UE también marcarían un récord para estas fechas. Sin embargo, en la práctica, en los surtidores ya se percibe la rebaja fiscal y el precio medio actual es inferior a los 1,613 euros registrados en Semana Santa de 2022.

La escalada de precios durante diez semanas seguidas ha consolidado además el 'sorpasso' del diésel sobre la gasolina, algo que no ocurría desde el inicio de la guerra en Ucrania. La diferencia media entre ambos carburantes ronda ya los 15 céntimos por litro.

Este mayor encarecimiento del gasóleo se explica por la fuerte dependencia de Europa de las importaciones de este combustible. El continente presenta un déficit estructural de diésel, que se abastece en buena parte desde Oriente Próximo, por lo que su cotización internacional ha terminado por absorber la ventaja fiscal que tradicionalmente tenía este carburante en España.

Cuánto cuesta llenar el depósito y comparación con años anteriores

Con los precios medios de este martes, llenar un depósito estándar de 55 litros de diésel cuesta 98,39 euros, lo que supone unos 19,14 euros más que a las puertas de la Semana Santa de 2025, cuando el desembolso rondaba los 79,25 euros.

En los vehículos de gasolina, repostar un depósito de 55 litros supone ahora unos 87,28 euros, es decir, 3,85 euros más que en la misma festividad del año pasado, cuando el coste superaba los 83,43 euros.

Pese a todo, ambos combustibles siguen por debajo de los máximos históricos alcanzados en julio de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo a 2,1 euros.

El precio final de los carburantes viene determinado por diversos elementos: la cotización específica de cada producto (independiente del barril de crudo), la evolución del petróleo, la carga impositiva, el coste de la materia prima y de la logística, además de los márgenes de las empresas.

Además, los movimientos en el precio del crudo no se trasladan de forma inmediata a los surtidores, sino con cierto retraso. Por ello, y ante la elevada volatilidad del mercado del petróleo desde el estallido del conflicto en Oriente Próximo, no se descartan nuevas subidas en las próximas semanas.

España sigue por debajo de la media europea

A pesar de estos niveles, la gasolina sin plomo de 95 octanos continúa siendo más barata en España que en el conjunto de la Unión Europea, donde el precio medio se sitúa en 1,881 euros por litro, y que en la eurozona, con 1,920 euros.

En el caso del diésel, España también se mantiene por debajo de la media comunitaria, fijada en 2,034 euros, y de la zona euro, donde el litro se paga a 2,042 euros de media.