Los expertos prevén que la Fed deje los tipos intactos tras el estallido del conflicto en Irán

Los analistas prevén que la Fed mantenga los tipos sin cambios tras el conflicto en Irán y el repunte de la energía, pese al menor crecimiento del PIB.

3 minutos

Edificio de la Reserva Federal (archivo). Andrew Leyden/ZUMA Press Wire/dp / DPA

Publicado

3 minutos

La Reserva Federal (Fed) celebra este miércoles una nueva reunión de política monetaria en un momento marcado por el encarecimiento de la energía a raíz del conflicto de Irán. Este repunte de los precios del crudo, unido a las previsiones de un mayor avance de la inflación en Estados Unidos, lleva a los analistas a anticipar que el banco central optará por mantener sin cambios el precio del dinero por segunda reunión consecutiva.

En enero, la Fed ya decidió conservar el rango objetivo de los tipos entre el 3,50% y el 3,75%. Ahora, con un escenario geopolítico más tenso y con el petróleo y los combustibles al alza, “resulta difícil imaginar un escenario distinto a uno en el que la Reserva Federal mantenga los tipos de interés sin cambios”, ha señalado el economista jefe de DWS para Estados Unidos, Christian Scherrmann.

La inflación ya se situaba en niveles elevados antes de la ofensiva en Irán y del cierre del estrecho de Ormuz, con un registro del 2,4% en los dos primeros meses del año. Las oscilaciones del precio del crudo podrían seguir empujando el coste de la vida al alza, si bien este tipo de perturbaciones suelen ser consideradas por los bancos centrales como episodios transitorios.

“Históricamente, estos 'shocks' tienden a ser de corta duración y altamente volátiles; en algunos casos, incluso atenúan las presiones inflacionarias subyacentes, ya que unos mayores costes energéticos restringen los presupuestos de los hogares y reducen la demanda de otros bienes y servicios”, ha sostenido Scherrmann.

No obstante, si la escalada de la energía se prolonga, hogares y empresas podrían anticipar un aumento generalizado de los precios, algo que inquietaría a la Fed. El encarecimiento del coste energético puede trasladarse al resto de la economía mediante “efectos de segunda ronda” como peticiones de subidas salariales más intensas o incrementos en las tarifas del transporte.

“Desde luego, todavía no estamos en el punto en el que se estén materializando 'efectos de segunda ronda', y cualquier respuesta de política monetaria este mes haría poco por alterar los acontecimientos en Oriente Próximo. En consecuencia, esperamos que la Fed mantenga su postura sin cambios”, ha defendido el analista de DWS.

Al mismo tiempo, la evolución del mercado laboral, con tasas de paro por encima del 4% en los últimos meses, reducirá la presión sobre los precios, ya que se espera un menor dinamismo del consumo de los hogares hacia finales de año. Este enfriamiento podría abrir la puerta a recortes de tipos en la segunda mitad de 2024, de acuerdo con el economista jefe de Julius Baer, David Kohl.

“Una mayor dinámica inflacionaria en Estados Unidos y un mercado laboral más débil se convertirán en obstáculos para el gasto privado a largo plazo”, ha declarado Kohl, que también anticipa que la Fed “recortará dos veces los tipos en 25 puntos básicos” a lo largo de este ejercicio.

En paralelo, el producto interior bruto (PIB) estadounidense ha decepcionado en sus últimos datos preliminares, al avanzar un 0,7%, exactamente la mitad del 1,4% estimado inicialmente.

“La Reserva Federal se enfrenta ahora a un entorno donde la inflación se mantiene persistente y pronto se verá impulsada por el sector energético, mientras que el crecimiento del PIB y el mercado laboral continúan perdiendo dinamismo. Este escenario no facilita recortes agresivos de las tasas de interés, a menos que la economía muestre señales más claras de un deterioro significativo”, ha apuntado el analista de Mercados de eToro en Estados Unidos, Bret Kenwell.

Actualización de previsiones y horizonte de tipos

En esta reunión, la Fed dará a conocer una nueva actualización de sus proyecciones sobre inflación, tipos de interés, desempleo y PIB. Estas estimaciones reflejarán cómo valora el banco central el impacto del actual 'shock' energético y de la incertidumbre geopolítica sobre la economía de Estados Unidos.

“Es probable que veamos un patrón familiar: una inflación general más alta, pero pocos o ningún cambio en las proyecciones de inflación subyacente, mercado laboral o crecimiento económico. Por ahora, el 'dot plot' sugiere solo un recorte de tipos este año, y los mercados observarán de cerca si los responsables de política monetaria eliminan o no ese recorte”, ha afirmado el analista de DWS.

El mandato de Jerome Powell al frente de la Fed concluye este mes de mayo, tras años de fricciones con el presidente estadounidense, Donald Trump, que ha presionado reiteradamente para lograr una política monetaria más expansiva y tipos más bajos. Sin embargo, todo indica que, una vez más, el banco central hará caso omiso de esas demandas y priorizará su propio diagnóstico sobre la inflación y el crecimiento.