La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha lamentado “la inacción del Gobierno ante la crisis energética por el conflicto en Oriente Próximo, mientras la demanda de carburantes empieza a desplomarse”.
En una nota pública, la principal patronal de las gasolineras sostiene que el Estado está logrando una recaudación adicional por IVA de siete céntimos por cada litro de combustible, siendo “la única beneficiaria de esta crisis”, mientras el encarecimiento de los carburantes ya “está destruyendo demanda y pone en jaque la viabilidad de las gasolineras”.
Según sus cálculos, la Administración ha incrementado los ingresos por cada litro vendido desde los 25 céntimos de euro previos al estallido del conflicto hasta los 32 céntimos actuales, de modo que “las arcas públicas recibirían una recaudación extraordinaria de 180 millones de euros solo por mayor ingreso de IVA de los combustibles”.
En este contexto, la organización empresarial considera “inaceptable que la Administración haga caja a costa del sacrificio de los ciudadanos y de la viabilidad de sus empresas”.
Ante este escenario, la CEEES reitera dos medidas de aplicación inmediata, “que no requieren de complejos sistemas de bonificación que ya demostraron ser un caos en el pasado”: aplicar un IVA reducido del 10% a los carburantes de automoción y rebajar el Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH), compensando esa reducción con un mayor ingreso vía IVA.
El sector, una de las grandes perjudicadas por la escalada de precios
CEEES ha negado “rotundamente” que las estaciones de servicio se estén aprovechando de la coyuntura actual y remarca que el negocio de las gasolineras es “una de las principales víctimas de este rally alcista”.
La patronal advierte, además, de que, por primera vez desde el comienzo del conflicto, se detectan “señales claras de destrucción de demanda”, ya que, a su juicio, el nivel de precios ha alcanzado un punto en el que los conductores se ven forzados a reducir sus desplazamientos “al mínimo indispensable”.
“Si no se bajan los impuestos de forma inmediata, nos enfrentamos a una parálisis económica. No solo es que el ciudadano no pueda pagar el combustible, es que las estaciones de servicio no van a poder sostener sus estructuras con volúmenes de venta en caída libre”, ha añadido la patronal.
En paralelo, la organización valora de forma favorable las iniciativas que el Ejecutivo estaría ultimando para mitigar el impacto del coste de los carburantes en colectivos como agricultores y transportistas, si bien recuerda que “las pymes del sector de las estaciones de servicio son también víctimas de las consecuencias económicas de la guerra”.