Los hoteleros anticipan una buena primavera y verano, pendientes del conflicto en Oriente Próximo

El sector hotelero español prevé una buena campaña de primavera y verano en 2026, aunque muy condicionada por la evolución del conflicto en Oriente Próximo.

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Jorge Marichal, presidente de la patronal hostelera, CEHAT, durante el observatorio del Smart Observatory Invierno-Primavera 2026. PABLO R. SECO

Jorge Marichal, presidente de la patronal hostelera, CEHAT, durante el observatorio del Smart Observatory Invierno-Primavera 2026. PABLO R. SECO

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Los hoteleros españoles contemplan para la próxima primavera y el verano un escenario de evolución favorable, aunque supeditado a lo que ocurra con el conflicto en Oriente Próximo, que podría provocar disrupciones de calado y repercutir en el suministro de energía, el precio de los combustibles, la operativa de las aerolíneas y la estabilidad económica mundial.

Estas conclusiones se recogen en el informe “Smart Observatory Primavera-Verano 2026”, presentado este lunes por la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) y PwC. El documento sitúa el índice “Smart Observatory” en 1,01 para esta primavera, lo que apunta a una evolución estable, apoyada en la fortaleza del sector pese al actual contexto de incertidumbre geopolítica.

El estudio se elabora a partir de un índice que integra cinco variables fundamentales: entorno macroeconómico, flujos turísticos, sentimiento del turista, intención de viaje y prospección futura.

Durante la presentación, el presidente de Cehat, Jorge Marichal, ha remarcado que, aunque las expectativas para los próximos meses son “positivas”, la industria debe mantener el foco en la situación internacional.

“En este contexto, el sector hotelero vuelve a demostrar su capacidad de resiliencia y adaptación, consolidándose además como uno de los principales motores de la economía española, clave en la generación de empleo y en la aportación de valor a nuestros destinos”, ha añadido.

Para esta primavera, el informe destaca que el elevado nivel de empleo y la estabilidad del Euríbor sostienen la capacidad de gasto de los hogares. No obstante, advierte de que una escalada del conflicto podría dañar la actividad turística si se producen tensiones en el suministro energético, encarecimiento del combustible, cierres de espacios aéreos o un deterioro de la estabilidad económica.

El arranque de 2026 refleja también un comportamiento positivo de los flujos turísticos, con un aumento del turismo internacional de +300.000 viajeros, impulsado por mercados emergentes como Latinoamérica, Sudeste asiático y Australia, así como por la recuperación de determinados mercados europeos. Este avance compensa la caída del turismo nacional, que retrocede en -100.000 viajeros.

En paralelo, el tráfico aéreo experimenta un incremento del 2,8%, alentado por el dinamismo de mercados secundarios, con previsiones de mejora gradual a partir de mayo.

Otro factor favorable son las reservas en cartera, que muestran una demanda estable respecto a 2025, con un comportamiento sólido en los principales destinos y una evolución al alza en los mercados internacionales.

La ocupación en verano se mantendrá similar a 2025

Con vistas al verano, el informe de Cehat y PwC prevé niveles de ocupación en línea con los de 2025, con un buen desempeño en los destinos vacacionales y una mayor moderación en algunos enclaves urbanos. El canal directo continúa ganando relevancia y la clientela internacional seguirá actuando como principal motor, respaldada por la mejora de la conectividad aérea.

Las proyecciones contemplan además un refuerzo de las conexiones aéreas, con un aumento notable de la capacidad y de las frecuencias. Sin embargo, se mantienen los riesgos vinculados al contexto internacional, especialmente por lo que respecta al suministro de combustible y a las posibles limitaciones en la operativa aérea derivadas del conflicto en Oriente Medio.

En este escenario, los principales mercados emisores conservan una trayectoria positiva, aunque con ritmos distintos, ya que se detecta una ligera desaceleración en algunos mercados tradicionales, sobre todo en Alemania y Países Bajos.