Los ministros de Energía de la UE afrontan en Bruselas un nuevo pulso por el coste de la energía

Los ministros de Energía de la UE se reúnen en Bruselas para abordar el alza de precios, la reforma del mercado eléctrico y el futuro del sistema de emisiones.

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Sede del Consejo Europeo, a 23 de octubre de 2025, en Bruselas (Bélgica).  Ana López García - Europa Press

Sede del Consejo Europeo, a 23 de octubre de 2025, en Bruselas (Bélgica). Ana López García - Europa Press

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Los ministros de Energía de la Unión Europea se darán cita el próximo lunes en Bruselas con la evolución de los precios energéticos de nuevo en el centro de las discusiones comunitarias, en un contexto de fuerte tensión en los mercados internacionales y mientras las instituciones europeas analizan posibles fórmulas para aliviar la factura energética.

El encuentro se celebrará justo antes de la cumbre de líderes de la UE de los días 19 y 20 de marzo, en la que los jefes de Estado y de Gobierno examinarán las repercusiones geopolíticas y económicas de la escalada militar en Oriente Próximo, incluido su efecto en los precios de la energía y en la seguridad del suministro del bloque.

En este contexto, la Comisión Europea está ultimando “varias opciones” que trasladará a los Estados miembro para estudiar si es preciso avanzar hacia una nueva reforma del diseño del mercado eléctrico --ya revisado en 2024-- o si el esquema actual sigue siendo adecuado ante el reciente repunte de los costes energéticos.

“En general, el diseño actual del mercado ha dado resultados y existe un apoyo generalizado al sistema actual. Sin embargo, es crucial que reduzcamos el impacto en el coste cuando el gas fija el precio de la electricidad”, señaló este martes la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, en su intervención ante los eurodiputados en Estrasburgo (Francia).

Aliviar la factura energética de los europeos

La dirigente alemana alertó además del “impacto” que tienen las tensiones geopolíticas sobre los mercados energéticos y recordó que, mientras la UE continúe importando combustibles fósiles de regiones inestables, el bloque seguirá siendo “dependiente y vulnerable”.

Entre las opciones que se barajan figuran un mayor recurso a acuerdos de compra conjunta de energía y a contratos de larga duración, así como posibles medidas para limitar el efecto del gas en los precios de la electricidad, incluida la posibilidad de subvencionar o topar su precio.

Según subraya, la meta es “ofrecer alivio ya” mediante soluciones que permitan abaratar las facturas, como optimizar la eficiencia de las redes eléctricas para evitar el desperdicio de energías renovables y revisar el peso de impuestos y tasas nacionales, un ámbito en el que, recuerda, existe “margen de maniobra”, dado que los gravámenes difieren de forma notable entre países.

Mientras tanto, los ministros de Energía aprovecharán la reunión del lunes para repasar los progresos del plan de acción para una energía asequible presentado por la Comisión hace aproximadamente un año, con la idea de evaluar las medidas aplicadas hasta ahora y recabar la posición de los Estados miembro sobre posibles pasos adicionales.

Fuentes diplomáticas insisten, en todo caso, en que la reunión tendrá un carácter principalmente orientativo y que la intención será sobre todo intercambiar impresiones entre capitales y preparar el terreno para el debate que mantendrán los líderes a finales de semana, a la espera de las propuestas formales del Ejecutivo comunitario.

Además de la cuestión de los precios, los ministros mantendrán un intercambio de puntos de vista sobre el denominado paquete europeo de redes presentado en diciembre, que recoge proyectos prioritarios para reforzar las interconexiones energéticas en la UE, entre ellos nuevas conexiones a través de España destinadas a mejorar la integración de la península Ibérica con el resto del sistema europeo.

Debate sobre el sistema de comercio de emisiones

En paralelo, el encarecimiento de la energía ha reabierto también el debate en Bruselas sobre el efecto de otras políticas comunitarias en los costes energéticos, en particular el sistema europeo de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés), que divide a los Estados miembro entre quienes lo ven como una herramienta esencial para acelerar la descarbonización y quienes alertan de su posible impacto en los precios y en la competitividad industrial.

Mientras que España y otros países como Suecia, Dinamarca y Portugal abogan por mantener este mecanismo, al que califican como “la piedra angular de la estrategia climática e industrial de Europa” y un instrumento eficaz para recortar emisiones y orientar las inversiones hacia tecnologías limpias, Italia se muestra especialmente crítica con su funcionamiento y Alemania plantea estudiar eventuales ajustes.

Aunque no se prevé que la cumbre formal de la próxima semana adopte decisiones concretas, sí se espera que los líderes aborden estas diferencias entre capitales y traten de fijar orientaciones políticas para los próximos pasos en materia energética, con la intención de guiar el trabajo de la Comisión y marcar las líneas de actuación del bloque ante el actual escenario de volatilidad en los mercados.