Los pescadores de Motril (Granada) han expresado su “descontento” después de que la provincia haya quedado fuera del paquete de ayudas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación dirigido a los profesionales afectados por las últimas borrascas, asegurando sentirse “abandonados” por el Gobierno tras esta resolución.
El departamento ministerial ha argumentado que tanto Granada como Almería han registrado pérdidas inferiores al 40%, umbral fijado para poder acceder a las compensaciones. Sin embargo, los marineros insisten en que el verdadero problema no se limita a los días en los que no pudieron salir a faenar, sino a los graves daños que el temporal ha ocasionado en los caladeros.
El presidente de la Cofradía de Pescadores de Motril, Ignacio José Lopez Carrera, explica a Europa Press que las embarcaciones de artes menores que han retomado la actividad se están topando con una gran acumulación de residuos en los fondos marinos, lo que está reduciendo de forma notable las capturas.
“En el campo se ve porque está ahí, pero en los fondos no se ve el destrozo que ha hecho la salida de tanta basura de los ríos y de las ramblas (...); todo lo que se ha visto flotando en el agua está en el mar, en nuestros fondos, y eso hace que ahora mismo la captura sea muy baja y aparte de muy baja con rotura de redes”.
Los profesionales del mar reprochan que esta situación no se haya valorado a la hora de diseñar las ayudas. “Es una vergüenza que nuestro Ministerio nos abandone de esa manera alegando que no hemos tenido una pérdida”, lamenta el responsable de la cofradía.
A ello suma que serán los propios pescadores quienes asuman la tarea de retirar la basura acumulada en los fondos cuando finalice el paro biológico, dado que, según denuncia, “no va a venir el Gobierno a limpiarlo”, por lo que considera que, como mínimo, deberían haber sido incluidos en las líneas de apoyo al sector.
Esta labor de limpieza se canaliza mediante un proyecto en colaboración con la Universidad de Cádiz, a través del cual los residuos que aparecen en los fondos marinos durante las jornadas de pesca son trasladados a puerto, donde posteriormente se clasifican, se contabilizan y reciben el tratamiento adecuado.