CCOO, UGT y CSIF han expresado su “más absoluto rechazo” a los 99 despidos y a los “endebles argumentos” esgrimidos por la dirección de Teka Industrial. A su juicio, el informe presentado por la compañía se ha elaborado con el único fin de respaldar una decisión que consideran “injusta y desproporcionada” y fruto de “decisiones caprichosas”.
En el encuentro mantenido con la empresa, las tres centrales sindicales se centraron en rebatir punto por punto las explicaciones del fabricante de fregaderos y electrodomésticos, lanzando cuestiones sobre la fiabilidad de los datos incluidos en el informe. Además, reclamaron el plan de viabilidad, ausente en la documentación facilitada y que consideran “imprescindible para tener la certeza de que, pasados los despidos, la empresa tendrá futuro”.
Los sindicatos actúan como representantes de la plantilla de Teka en la negociación del expediente de extinción de empleo. Mediante este ERE, la compañía pretende eliminar 47 puestos en la planta de Santander, 26 en la de Zaragoza, 22 en el centro logístico de Alcalá de Henares (Madrid) y 4 en las oficinas centrales.
CCOO, UGT y CSIF han alertado sobre la continuidad de la actividad en la factoría de Zaragoza, donde a los despidos previstos se añaden 18 bajas asociadas al contrato de relevo, un mecanismo que las organizaciones sindicales consideran la fórmula “más adecuada”, ya que “permite fortalecer el empleo, rejuvenecer plantilla y asegurar los nuevos pedidos”.
El presidente del comité de empresa de Zaragoza y portavoz de CCOO en la negociación, Santi Urzay, ha planteado “impulsar el área de esmaltería de pintura para mantener el empleo e, incluso, para aumentarlo”.
En la planta de Santander, la dirección propone externalizar el almacén de repuestos a Valencia, mientras que en Alcalá de Henares pretende externalizar el Call Center de Usuario Final (CAU) y parte del Centro de Operaciones con Clientes (COC), una medida que este sindicato califica de decisión “errónea e injustificada”.
La siguiente reunión negociadora está convocada para el 21 de enero, en la que se seguirá analizando el informe y Teka deberá entregar la documentación reclamada por las organizaciones sindicales, que apelan a la unidad, al compromiso y a la solidaridad de la plantilla.