La Seguridad Social empezará a aplicar desde este jueves, 1 de enero, una cotización complementaria, conocida como cuota de solidaridad, a la parte de los salarios que supere la base máxima de cotización, que en 2026 quedará fijada en 5.101,2 euros mensuales (61.214,4 euros anuales) tras una revalorización del 3,9% respecto a 2025.
Esta cuota de solidaridad, vigente desde 2025 y que se implantará de forma completa en 2045, supone una aportación extra sobre el tramo del sueldo que excede la base máxima. El sistema está estructurado por tramos y crece de forma progresiva en función del nivel salarial.
En 2025, la cuota de solidaridad se situaba en el 0,92% para el tramo de salario de hasta un 10% por encima de la base máxima, en el 1% para el tramo comprendido entre un 10% y un 50% superior a dicha base, y en el 1,17% para el tramo en el que el sueldo superaba en más de un 50% la base máxima. Para este nuevo ejercicio, estos tipos se elevan hasta el 1,15%, el 1,25% y el 1,46%, respectivamente.
Con la base máxima fijada en 5.101,2 euros mensuales, el tipo de cotización que aplicará la Seguridad Social por esta cuota de solidaridad será del 1,15% para las retribuciones de entre 5.101,2 euros y 5.611,32 euros, de los que el 0,96% corresponderá a la empresa y el 0,19% al trabajador.
En el caso de sueldos situados entre 5.611,33 euros y 7.651,8 euros al mes, el tipo de cotización será del 1,25% (1,04% asumido por la empresa y 0,21% por el empleado). Para las nóminas que superen los 7.651,8 euros mensuales, el tipo ascenderá al 1,46%, distribuyéndose en un 1,22% a cargo del empleador y un 0,24% a cargo del trabajador.
Si se toma como ejemplo la base máxima de 5.101,2 euros mensuales que regirá este año, un salario que se sitúe un 10% por encima, es decir, de 5.611,32 euros, soportará una cotización adicional del 1,15% sobre los 510,12 euros que sobrepasan la base máxima. Esto implica una aportación extra de unos 5,86 euros al mes, lo que equivale a 70,3 euros al año.
Al tratarse de un mecanismo progresivo, si el sueldo se incrementa hasta un 50% por encima de la base máxima, esto es, hasta un máximo de 7.651,8 euros mensuales, la cuota de solidaridad se aplicará a los 2.550,6 euros que exceden la base máxima en dos tramos: los primeros 510,12 euros tributarán con un 1,15% adicional (5,86 euros al mes) y los 2.040,5 euros restantes lo harán al 1,25% (25,50 euros). De este modo, para un salario de 7.651,8 euros, la cuota de solidaridad rondará los 31,36 euros mensuales, unos 376,3 euros al año.
Cuando la remuneración mensual supere los 7.651,8 euros, es decir, rebase en más de un 50% la base máxima, se aplicarán los tres tipos de cotización adicional (1,15%, 1,25% y 1,46%) sobre los tramos que correspondan en cada caso.
En 2045, una vez que la cuota de solidaridad esté completamente desplegada, el primer tramo pasará a tener un tipo del 5,5%, el segundo tramo quedará gravado al 6% y el tercero, al 7%.
Esta cotización extra no da derecho a una pensión más elevada y afecta exclusivamente a los trabajadores por cuenta ajena. Los autónomos quedan fuera de este esquema, dado que ya cuentan con un sistema propio de cotización vinculado a sus ingresos reales.
El reparto de los tipos de cotización por solidaridad entre empresa y trabajador mantiene la misma proporción que la distribución del tipo general de cotización a la Seguridad Social por contingencias comunes.
Nueva subida del MEI en 2026
Además del aumento de la cuota de solidaridad, en 2026 se incrementará de nuevo la sobrecotización asociada al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Desde este jueves, 1 de enero de 2026, esta cotización adicional pasará a ser del 0,90%, frente al 0,80% aplicado en 2025, de los que el 0,75% recaerá sobre el empleador y el 0,15% sobre el trabajador.
El MEI continuará elevándose hasta 2029, año en el que quedará fijado en el 1,2%. Los recursos recaudados mediante este mecanismo se destinan a nutrir el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida “hucha de las pensiones”.
Ésta ha cerrado 2025 por encima de los 14.000 millones de euros, el nivel más elevado desde diciembre de 2017, tras recibir dotaciones superiores a 4.000 millones de euros procedentes del MEI.
Así, a 30 de noviembre de 2025, el valor de la “hucha” alcanzó los 13.683,81 millones de euros. Desde el 1 de enero de 2023, fecha de entrada en vigor del MEI, y hasta noviembre de 2025, las aportaciones acumuladas por este concepto rozaban los 9.800 millones de euros.
El MEI se mantendrá, al menos, hasta 2050. A partir de 2030, esta sobrecotización permanecerá estable en el 1,2%.
Durante este año, al sumar el porcentaje del MEI (0,9%) al tipo de cotización por contingencias comunes (28,30%), el tipo total de cotización se situará en el 29,2%, ligeramente por encima del 29,1% registrado en 2025.
El MEI se aplica en todos los supuestos en los que existe cotización por jubilación y también en las situaciones de desempleo, pero no afecta a los trabajadores que continúan en activo una vez alcanzada la edad ordinaria de acceso a la pensión de jubilación.
Tanto la cuota de solidaridad como el MEI, junto con el incremento de la base máxima por encima del IPC, persiguen reforzar los ingresos de la Seguridad Social y blindar el sistema ante los años de mayor presión financiera, previstos para la década de 2040, cuando se retire la generación del “baby boom”.