Los técnicos del Ministerio de Hacienda consideran que la reducción de los impuestos especiales va “en línea” con las recomendaciones del Consejo y de la Comisión Europea, aunque han censurado la rebaja del IVA por su carácter “regresivo”, según ha señalado este viernes Gestha, el sindicato de técnicos de Hacienda, en un comunicado.
En esta línea, recalcan que la rebaja de tipos impositivos y gravámenes en las facturas de la luz son “medidas coyunturales y paliativas”, ya que no abordan el origen del encarecimiento de la electricidad. Por ello, plantean abaratar los costes de transporte y distribución (peajes) y las tarifas de acceso a la red eléctrica.
Gestha defiende que resulta “más eficiente” concentrar el coste de las actuaciones en los sectores más golpeados y en los hogares con rentas medias o bajas. En consecuencia, valora de forma favorable varias de las iniciativas sociales y de apoyo a los colectivos más vulnerables, como el refuerzo de los descuentos en el transporte público colectivo o la ampliación del bono social eléctrico.
La experiencia acumulada por los técnicos de Hacienda con la ayuda aplicada en 2022 les lleva a anticipar “una gestión rápida y eficiente” de la nueva bonificación de 20 céntimos por litro de carburante para transportistas, agricultores y pescadores, “sin reducir el control” para prevenir posibles fraudes o sobreestimaciones.
En este contexto, Gestha apuesta por una “vigilancia estricta” de los márgenes comerciales, los 'stocks' y el control de los “movimientos especulativos”. Junto a ello, plantea un conjunto de propuestas adicionales para “otros paquetes anticrisis”.
Fomento del teletrabajo y nuevos incentivos
Entre las iniciativas sugeridas por Gestha figuran la “reforma del sistema marginalista de precios”, el impulso del teletrabajo tanto en empresas como en administraciones públicas, el “refuerzo temporal de algunas prestaciones públicas” y la ampliación de los incentivos fiscales para compañías y empleados que recurran a “cheques”.
Por último, el sindicato apunta como posibles nuevas líneas de actuación el impulso a la transición de las instalaciones industriales hacia el uso de energías renovables y, además, el refuerzo de la supervisión de las operaciones de futuros sobre la electricidad y sobre los derechos de emisión de CO2.