La huelga de pilotos de Lufthansa, promovida por el sindicato Vereinigung Cockpit, arranca este jueves y se prolongará hasta mañana. Durante estas dos jornadas, la aerolínea alemana prevé operar algo más del 50% de los vuelos programados, porcentaje que asciende hasta el 60% en las rutas de larga distancia. En el caso de su división de carga, la compañía calcula que podrá mantener en funcionamiento alrededor del 80% de las operaciones.
Debido a la inestabilidad en Oriente Medio, la convocatoria excluye los enlaces con esa zona, lo que deja fuera, por ejemplo, un vuelo entre Fránkfurt y Riad (Arabia Saudí) previsto para hoy.
Con el objetivo de asegurar que el mayor número posible de pasajeros llegue a su destino, muchos servicios con salida y llegada en Fránkfurt y Múnich serán operados por otras aerolíneas del grupo y compañías asociadas. Además, en estos días se recurrirá a aviones de mayor capacidad para transportar a más viajeros en cada trayecto.
Aun así, la empresa pide a todos los usuarios que revisen el estado de su vuelo a través de la web oficial o de la aplicación móvil. Los clientes recibirán, asimismo, avisos por correo electrónico en caso de que su vuelo sufra alteraciones.
Lufthansa confía en poder restablecer en gran medida su programa habitual de vuelos a partir del sábado 14 de marzo, si no se producen nuevas incidencias.
El paro responde al bloqueo de las conversaciones para un nuevo convenio colectivo relativo a los planes de pensiones de Lufthansa y Lufthansa Cargo, así como a cuestiones retributivas en Lufthansa CityLine.
Según ha denunciado Vereinigung Cockpit en un comunicado, desde la última interrupción del servicio, el pasado 12 de febrero, la dirección no ha presentado ninguna propuesta concreta. "No sirve de nada que la otra parte solo muestre su disposición a dialogar, pero no quiera discutir mejoras sustanciales en el plan de pensiones de la empresa", ha criticado su presidente, Andreas Pinheiro.
Hasta 2017, los pilotos contaban con una pensión de empresa clásica con prestaciones garantizadas. A petición de la dirección, ese esquema se sustituyó por un sistema basado en fondos del mercado de capitales que, según el sindicato, "está significativamente por debajo del nivel de pensión anterior".
Por parte de la compañía, un miembro del Comité Ejecutivo de Lufthansa, Michael Niggemann, ha manifestado que "esta escalada es completamente incomprensible, especialmente en un momento en que experimentamos un nuevo nivel de incertidumbre geopolítica con la guerra en Irán y los pasajeros de todo el mundo se ven afectados".
El sindicato de pilotos alemán insiste en que mantiene su voluntad de continuar con un diálogo constructivo con la empresa. No obstante, subraya que "esto depende de la disposición del empleador a ofrecer mejoras genuinas, sin financiación oculta ni retrasos tácticos".