Luna & Wanda, el obrador conocido por sus emblemáticas tartas de queso, continúa con su crecimiento y da el salto al 'retail' mediante la apertura de una 'pop-up' en la 'flagship' de Hoff, al tiempo que avanza en la puesta en marcha de su cuarta tienda en Madrid.
El proyecto personal de Sergio Arjona, que surgió en una cocina doméstica durante el confinamiento, se estrena en el canal minorista con un espacio efímero en la emblemática tienda de la firma española de zapatillas en Madrid. Allí cuenta con un corner en el que se pueden degustar sus referencias más demandadas y una cuidada carta de café de especialidad.
Con esta iniciativa, la firma pastelera traslada al corazón del barrio de Salamanca la esencia de su obrador artesanal y su particular visión de la repostería. Además, ha creado “La Dopamina”, una tarta de queso inédita concebida en exclusiva para Hoff e inspirada en su colección cápsula Dopamine, en la que el color, la energía y la actitud tienen un papel central.
“En nuestros planes de futuro próximo, pretendemos seguir expandiendo Luna & Wanda en Madrid, con el objetivo de acercar nuestra propuesta a distintas zonas de la capital. Asimismo, estamos desarrollando nuevas colaboraciones con marcas que comparten nuestro estilo y valores, que encajan de forma natural con nuestro posicionamiento, y que nos permitirán ampliar nuestras fronteras todavía más. Queremos mantener nuestra esencia, mientras seguimos creciendo y conectando con un público cada vez más amplio, sin perder la autenticidad que nos define”, ha reconocido Arjona.
Fuentes de la compañía consultadas por Europa Press han señalado que Luna & Wanda está dando los últimos pasos para inaugurar su cuarto local en la capital, cuya apertura se espera antes del verano. Este nuevo punto de venta se sumará a los establecimientos que la enseña ya opera en Madrid, situados en la calle Ferraz, en Ponzano y en Belén.
El obrador especializado en tartas de queso ha concluido 2025 con una facturación superior a los 2 millones de euros, tras producir más de 150.000 tartas en un solo ejercicio.