Maersk ha celebrado este miércoles el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que, según la compañía, “puede generar oportunidades de tránsito” por el estrecho de Ormuz. No obstante, el grupo danés de transporte marítimo recalca que el escenario actual todavía no garantiza una seguridad plena para la navegación.
En un comunicado, la naviera ha remarcado que, de momento, la información disponible sobre el acuerdo es escasa y los detalles siguen siendo muy limitados, por lo que Maersk continúa trabajando para disponer de un mayor grado de claridad sobre el alcance real de la tregua.
“El alto el fuego puede generar oportunidades de tránsito, pero aún no proporciona plena seguridad marítima y necesitamos comprender todas las posibles condiciones asociadas”, ha señalado la empresa, insistiendo en que cualquier avance dependerá de cómo evolucione la situación sobre el terreno.
En este contexto, la multinacional ha precisado que cualquier decisión sobre volver a cruzar el estrecho de Ormuz se tomará a partir de evaluaciones de riesgo constantes, un seguimiento estrecho de la situación de seguridad y las recomendaciones que emitan las autoridades competentes y los socios con los que colabora en la zona.
Maersk ha reiterado, además, que la protección de las tripulaciones, los buques y la carga continúa siendo su prioridad absoluta y que no asumirá riesgos que puedan comprometer esta premisa básica.
“Para nuestros clientes, la visibilidad es baja y prevemos que la situación seguirá siendo cambiante. Por el momento, adoptamos un enfoque prudente y no realizaremos cambios en servicios específicos”, ha indicado la compañía, que está analizando los posibles efectos del alto el fuego para informar, en cuanto disponga de datos firmes, de cualquier alteración en horarios, rutas o planes de contingencia.
“Continuaremos monitoreando de cerca la situación y proporcionaremos actualizaciones a medida que se aclare en las próximas horas y días”, ha añadido el grupo danés.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha accedido a “suspender los ataques” contra Irán durante un periodo de dos semanas. A continuación, Teherán ha recalcado que, en ese intervalo, será posible el tránsito “seguro” por el estratégico estrecho de Ormuz, aunque “mediante la coordinación” con las Fuerzas Armadas iraníes.
Posteriormente, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha asegurado que el entendimiento por el que Washington ha decidido detener sus ataques contra Irán durante dos semanas se extiende a “sus aliados” y supone un “alto el fuego inmediato en todo el territorio, incluido Líbano y otros lugares”. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha rechazado que el acuerdo afecte a las operaciones que Israel mantiene en territorio libanés.