El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha reiterado la voluntad de la aseguradora de continuar con su actividad en su filial de Venezuela, a pesar del repunte de las tensiones geopolíticas en el país tras la intervención de Estados Unidos.
En un encuentro con periodistas celebrado con motivo de la renovación de la identidad corporativa del grupo, Huertas subrayó que Venezuela “es un país muy querido” para la compañía. La aseguradora opera en este mercado desde comienzos de los años 90.
“Mapfre nunca se ha planteado salir (...). Hemos estado en Venezuela en momentos diferentes a lo largo de su reciente historia política y económica”, recordó el presidente del grupo.
Huertas insistió en que “Confiamos plenamente en el futuro de Venezuela”, pese a que la entidad es consciente de que se han atravesado “dificultades” durante los últimos 30 años. El máximo responsable de Mapfre manifestó igualmente su aspiración de que la situación del país mejore, incluso en el contexto actual.
En cualquier caso, el actual escenario de inestabilidad no tendrá consecuencias relevantes en las cuentas del grupo, ya que la exposición financiera en Venezuela es “muy reducida” y sin impacto económico, debido a la hiperinflación registrada en los últimos 10 o 15 años.
Además, Huertas precisó que la coyuntura venezolana no generará efectos adicionales en otros mercados de la región desde la óptica del negocio asegurador. Desde el punto de vista estratégico, Mapfre no contempla realizar nuevas adquisiciones en la zona ni proceder a desinversiones en ninguno de los países donde ya está presente.