El 52% de las personas mayores de 55 años declara que presta apoyo económico a familiares o allegados y un 20% asegura haberse sentido discriminado por su edad, sobre todo en el ámbito laboral (como afirman un 60%) y en el acceso a servicios financieros (38%). Todo ello, a pesar de que muchos incorporan las nuevas tecnologías a su día a día y de que el 30% estaría dispuesto a combinar trabajo y pensión una vez jubilado, según se recoge en el “VI Barómetro del Consumidor Sénior”, elaborado por Fundación Mapfre y Google.
Para elaborar este informe, presentado este martes, se ha tomado como referencia a más de 16,7 millones de españoles mayores de 55 años, que perciben que la sociedad les considera “mayores” mucho antes de que ellos mismos se sientan así.
Actualmente, los mayores de 55 años suponen el 34% de la población en España, más de 16,7 millones de personas. La mayoría consigue ahorrar al final de mes y continúa siendo el pilar económico de su círculo cercano; numerosos hogares cuentan con dos o más fuentes de ingresos. Además, en su mayor parte son propietarios de la vivienda en la que residen, sin hipoteca pendiente, y concentran el gasto en alimentación, vivienda y ocio, partidas que consideran esenciales para preservar su calidad de vida, según subraya el estudio.
En el plano laboral, quienes superan los 55 años y siguen en activo rechazan reducir su jornada si ello implica recortar su salario (53%). De cara a la jubilación, las comunidades preferidas para iniciar esta etapa son Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana, sobre todo por el clima y el entorno rural (56%), la tranquilidad y el ritmo de vida (37%) y la cercanía a familiares o amigos (29%).
Respecto a sus hábitos, el informe apunta que 13,3 millones de sénior son usuarios digitales habituales: acceden con frecuencia a medios de comunicación online, banca por Internet, plataformas de contenido audiovisual y redes sociales. En detalle, un 44% ya utiliza herramientas de inteligencia artificial y un 46% realiza pagos con el móvil.
Más de la mitad de los encuestados (59%) se siente confiado con su situación financiera y el 74% prevé que se mantendrá igual o mejor en los próximos años, porcentajes que se mantienen estables respecto a 2024.
Asimismo, el 51% de la población sénior consigue ahorrar algo a final de mes, principalmente para estar preparada ante imprevistos y por tranquilidad. Entre los mayores de 65 años, gana peso la preocupación por posibles situaciones de dependencia o problemas de salud (49%).
Alimentación, vivienda y ocio concentran el gasto
Los patrones de consumo apenas varían respecto a 2024. La principal partida sigue siendo la alimentación y las bebidas no alcohólicas (95%, seis puntos más que el año anterior), seguida de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (61%, 22 puntos menos que en 2024). Al mismo tiempo, se observa un repunte del gasto en ocio, viajes y cultura, que aumenta un 7% frente a la edición previa.
También crece el número de mayores de 55 años interesados en obtener un mayor rendimiento económico de su vivienda (2% más que en 2024). A medida que avanza la edad, aumenta igualmente el deseo de dejar la casa en herencia a los descendientes. El 85% de los adultos mayores es propietario de un inmueble y, de ellos, el 69% no tiene hipoteca.
En este contexto, el barómetro refleja que el 33% de los sénior vería con buenos ojos el “coliving”, aunque solo un 4% se plantea alquilar una parte de su vivienda a terceros. Y, pese a que al 41% le gustaría disponer de algún tipo de ayuda en el hogar, únicamente un 15% cuenta actualmente con ese apoyo.
En el ámbito afectivo, el 71% de los mayores de 55 años tiene pareja estable y, de ellos, el 85% afirma que está enamorado. Entre quienes no tienen pareja, casi 8 de cada 10 reconoce que no desea iniciar una relación sentimental. El 67% del conjunto considera que el sexo es importante para mantener una buena calidad de vida y más de la mitad (52%) se declara satisfecha con su vida sexual.
El estudio resalta también el carácter sociable de este grupo: el 53% sale o participa en actividades para conocer gente en alguna ocasión. Por primera vez, se analiza además la convivencia con mascotas. En este apartado, se constata que un 33% vive con algún animal de compañía y, de ellos, el 91% admite que le ayuda a sentirse acompañado y el 85% que le anima en momentos de tristeza o soledad.
En relación con la conducción, el informe señala que la práctica se mantiene elevada hasta los 70 años. El 48% de los adultos mayores conduce varias veces a la semana y la mayoría sostiene que no existe una edad fija a partir de la cual se sea demasiado mayor para ponerse al volante, ya que consideran que depende de las condiciones de cada persona.
Por último, el barómetro confirma que los sénior españoles son muy conscientes de la necesidad de cuidarse para encontrarse bien y sostener su calidad de vida. El 75% cuida su alimentación, el 57% realiza ejercicio físico y el 53% se somete a chequeos preventivos y evita el consumo de alcohol y tabaco, hábitos que se intensifican con la edad. Sin embargo, su relación con el sistema sanitario es poco frecuente: el 81% acude al médico menos de una vez al mes.