Meliá Hotels International ha puesto en marcha un plan de ajustes operativos en sus establecimientos de Cuba que contempla la "compactación" temporal de tres de sus hoteles "hasta el momento", como respuesta a la coyuntura actual de suministros y a los niveles de demanda turística en la isla.
Tal y como ha indicado la compañía a Europa Press, se trata de una medida de carácter exclusivamente operativo y "basada estrictamente en los niveles de ocupación, con el objetivo de optimizar recursos y con la prioridad de garantizar el mejor servicio y experiencia a los clientes".
La hotelera mallorquina ha recalcado que estos cambios responden a las tasas de ocupación registradas y que mantiene una "estrecha comunicación y colaboración" con los turoperadores, con el fin de ofrecer alternativas a los viajeros que puedan verse afectados por estos cierres parciales o temporales de determinadas instalaciones.
Garantía de suministros y continuidad del servicio
Respecto al abastecimiento de recursos esenciales, Meliá ha lanzado un mensaje de calma apoyado en la información recibida de las autoridades turísticas de Cuba.
De acuerdo con la empresa, hay combustible disponible en cantidad suficiente para garantizar el funcionamiento ordinario de los hoteles gestionados por la cadena.
Asimismo, la compañía ha señalado que sus establecimientos disponen en estos momentos de "suministros en plaza" que permiten sostener la operativa diaria de las infraestructuras, reduciendo al mínimo las consecuencias de las actuales restricciones logísticas del país.
En este contexto, los equipos de Meliá en Cuba han intensificado su apuesta por la atención personalizada para dar respuesta a cualquier necesidad de los huéspedes. La prioridad de la cadena, según remarca el comunicado, es trasladar "profesionalidad y tranquilidad" durante la estancia del cliente, asegurando que los servicios básicos y la experiencia global se mantengan alineados con los estándares de la marca.