La hotelera Meliá Hotels International se situó este jueves al frente de las alzas en la Bolsa española, con un notable avance del 7,05% que llevó el precio de sus títulos hasta los 8,5 euros al cierre, tras difundir unas cuentas anuales que batieron previsiones y consolidaron un nuevo máximo en su proceso de recuperación tras la pandemia.
Con sede en Palma de Mallorca, el grupo comunicó un beneficio neto consolidado de 200,2 millones de euros en 2025, lo que supone un aumento del 23,6% frente al ejercicio precedente y marca la primera ocasión en que rebasa el umbral de los 200 millones de euros en ganancias netas.
Los ingresos sin plusvalías ascendieron a 2.077,6 millones de euros, un 3,2% más que en 2024, lo que, según la compañía, refleja una fase de normalización sólida en el ritmo de crecimiento tras varios años de fuerte rebote posterior a la crisis sanitaria.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 563,6 millones de euros, un 2% por debajo del año anterior, mientras que el RevPAR (ingreso medio por habitación disponible) avanzó un 5,4% en moneda corriente y un 6,6% en moneda constante, hasta los 89,6 euros, superando la media del sector hotelero y con un mayor peso del incremento de precios frente a la ocupación.
Los inversores acogieron positivamente estas cifras, que refuerzan la fortaleza del segmento de lujo y la estrategia 'asset-light' (gestión o franquicia) del grupo, así como el buen comportamiento en plazas turísticas clave del Mediterráneo y el Caribe.
La compañía también trasladó confianza de cara a 2026: las reservas para la campaña de verano se sitúan ya un 11% por encima de las del año anterior, lo que apunta a otro ejercicio de crecimiento sostenido del RevPAR en dígitos medios.
Meliá continúa con una estrategia selectiva en adquisiciones y compra de activos, dando prioridad a operaciones que impulsen la cartera hacia enseñas premium y de lujo, refuercen la distribución y contribuyan a elevar tanto los ingresos como la rentabilidad.