La cadena valenciana Mercadona ha iniciado una reconfiguración de su sección de frescos que pasa por la reducción o eliminación del mostrador tradicional de pescadería en favor de formatos envasados y listos para cocinar.
El cambio, que se está probando en determinadas tiendas dentro de su evolución de modelo —ligada al concepto de tienda eficiente—, responde a una combinación de factores: caída del consumo de pescado, cambios en los hábitos de compra y búsqueda de mayor productividad operativa.
Qué dice Mercadona: “no desaparece el pescado, cambia el formato”
Desde la compañía insisten en que no se elimina la pescadería como categoría, sino que se transforma su presentación.
Fuentes de la empresa señalan que el objetivo es adaptarse a un cliente que prioriza rapidez y conveniencia, ofreciendo pescado limpio, fileteado y envasado, listo para su consumo o cocinado.
Además, subrayan que este modelo permite:
- Mejorar la disponibilidad del producto
- Reducir tiempos de espera en tienda
- Optimizar procesos logísticos y de manipulación
La empresa enmarca este movimiento dentro de su estrategia de mejora continua y de su modelo de “tienda eficiente”, que ya ha supuesto cambios en otras secciones de frescos.
Lo que apuntan los datos y el mercado
Más allá del relato empresarial, el contexto acompaña el cambio. El consumo de pescado en España lleva años a la baja, afectado por factores como el precio, la pérdida de hábito culinario y la preferencia por productos más rápidos de preparar.
A ello se suma una transformación en los patrones de compra:
- Mayor peso de hogares pequeños
- Menor tiempo dedicado a la cocina
- Preferencia por formatos listos para consumir
En este escenario, el modelo de pescadería tradicional —con atención personalizada y producto sin procesar— pierde peso frente a alternativas más estandarizadas.
Impacto en tienda: menos mostrador, más bandeja
El nuevo enfoque implica cambios visibles para el cliente:
- Desaparece o se reduce el mostrador atendido
- Se amplía la oferta de pescado en bandejas refrigeradas
- Se simplifica el recorrido de compra
Este ajuste también tiene implicaciones internas, al reducir la necesidad de personal especializado en tienda y trasladar parte del proceso a centros logísticos o proveedores.
Debate: eficiencia frente a percepción de frescura
El movimiento no está exento de controversia. Entre los consumidores, surgen dos posiciones: por un lado, quienes valoran la rapidez y la facilidad de compra. Por otro, quienes perciben una pérdida de calidad o frescura al desaparecer la atención directa del pescadero y la posibilidad de elegir pieza.
El debate reproduce una tensión habitual en la distribución alimentaria: la estandarización frente a la experiencia tradicional.
Un modelo en prueba con posible extensión
La implantación no es uniforme y se está desarrollando de forma progresiva, lo que sugiere un periodo de evaluación antes de una posible extensión a más tiendas.
En función de los resultados —ventas, aceptación del cliente y eficiencia—, Mercadona podría consolidar este modelo como parte estructural de su red.
En clave: qué cambia para el consumidor
El giro de Mercadona anticipa una tendencia más amplia en el sector: menos secciones atendidas, más producto preparado y compra más rápida y previsible.
En términos prácticos, el pescado seguirá estando en los lineales, pero bajo un formato distinto que redefine la experiencia de compra y el papel de los frescos en el supermercado.