Microviajes y experiencias locales marcarán los viajes de 2026 según Eurostars

Microviajes, experiencias locales y la hiperpersonalización redefinirán la forma de viajar en 2026, según una encuesta de Eurostars Hotel Company.

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Microviajes, experiencias auténticas e hiperpersonalización, nuevas tendencias para 2026, según Eurostars EUROSTARS HOTEL COMPANY

Microviajes, experiencias auténticas e hiperpersonalización, nuevas tendencias para 2026, según Eurostars EUROSTARS HOTEL COMPANY

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Los llamados microviajes —estancias más breves pero repetidas a lo largo del año—, junto con la búsqueda de vivencias auténticas y un alto grado de personalización, se consolidan como las grandes tendencias de los viajeros de cara a 2026, de acuerdo con una encuesta de Eurostars Hotel Company sobre hábitos y motivaciones vacacionales.

El estudio revela como dato destacado la apuesta decidida por escapadas cortas y recurrentes: más del 70% de los participantes señala este formato como su manera de viajar preferente para el próximo año.

En contraposición a los desplazamientos largos y esporádicos, el turista prefiere ahora integrar el viaje en su día a día. De este modo, el énfasis deja de estar en el número de noches y pasa a situarse en la capacidad del viaje para adaptarse al calendario laboral, en propuestas que “no requieren planificación compleja y que aportan valor inmediato”.

El informe resalta igualmente una marcada inclinación por experiencias genuinamente locales, donde la gastronomía, la vida cultural y el contacto directo con el entorno sustituyen a las actividades estándar y poco diferenciadas.

“En este contexto, el hotel deja de ser un simple lugar donde dormir para convertirse en un mediador entre el visitante y el lugar que visita: un espacio desde el que acceder a la identidad local de forma sencilla y cuidada”, ha destacado Eurostars.

Las conclusiones del trabajo subrayan también el auge de la hiperpersonalización: el viajero no persigue propuestas excepcionales en sentido extremo, sino alternativas alineadas con su etapa vital, su ritmo y sus preferencias concretas. Esta forma de viajar se plasma en una oferta “flexible, diversa y modulable”.

Viajar como refugio emocional y auge del slow travel

Entre las prioridades que se imponen este año figura la dimensión emocional del viaje: cada vez se asocia más al bienestar, de modo que descansar, desconectar, celebrar o simplemente cambiar de entorno se repiten como razones clave en muchas respuestas. En paralelo, el ‘slow travel’ y el redescubrimiento de destinos ya conocidos ganan peso, reforzando el disfrute de “volver a sitios ya visitados desde una perspectiva distinta”.

El análisis de la cadena hotelera pone de relieve, además, la transformación de los programas de fidelización, impulsada por un viajero que aspira a integrarse en comunidades que “le ofrezcan experiencias, ventajas relevantes y una relación emocional con la marca”.

Por último, la IA y la tecnología se consolidan como “un facilitador del viaje”. Los encuestados valoran especialmente las herramientas que simplifican la organización, aceleran la toma de decisiones y brindan recomendaciones ajustadas a sus gustos y necesidades.